Airbus dará su primer paso en la fabricación de motores aeronáuticos mediante una empresa conjunta con la alemana MTU Aero Engines para desarrollar un sistema de propulsión basado en hidrógeno que, eventualmente, podría impulsar una nueva generación de aviones de cero emisiones.Como parte del acuerdo, el grupo europeo de aeronáutica y MTU unirán sus esfuerzos de investigación en una compañía dedicada al desarrollo de motores de pila de combustible de hidrógeno. Estas pilas generan energía para un motor eléctrico mediante una reacción química.La empresa conjunta “será, en pocas palabras, un fabricante de motores de hidrógeno”, afirmó Bruno Fichefeux, director de Programas Futuros de Airbus.El objetivo, explicó al Financial Times, es garantizar la “soberanía europea” en una tecnología que “transformará profundamente la aviación en el futuro... de la misma manera que los vehículos eléctricos transformaron la industria automotriz”.Fichefeux advirtió que Europa enfrenta una creciente competencia de otros países como China, así como de empresas emergentes en Estados Unidos. “Si queremos mantenernos a la vanguardia, necesitamos escala y que los mejores actores trabajen juntos”, señaló.La ambición es que la empresa conjunta entre en operación a principios del próximo año. Según dos personas familiarizadas con las negociaciones, Airbus controlará aproximadamente 75 por ciento de la sociedad, mientras que MTU conservará el resto. La nueva compañía podría alcanzar una valoración superior a los 1 mil 300 millones de dólares (mdd).