Tras más de dos décadas de espera, la Gerencia de Urbanismo de Sevilla ha vuelto a aplazar este viernes la licencia para la construcción de un nuevo Centro Cultural Islámico en la capital andaluza. Diseñado por el arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra, el complejo, que incluye un espacio de oración y dotaciones sociales y culturales, iba a trasladar al recién estrenado Ejecutivo regional del PP y Vox el enfrentamiento que ya existe en el Ayuntamiento, donde gobierna el PP con el apoyo del partido de ultraderecha. El nuevo vicepresidente de Vox en la Junta, Manuel Gavira, ya ha anunciado que emprenderá “todas las acciones judiciales, políticas y administrativas” contra lo que considera “islamización” de los barrios. Los responsables municipales afirman que el proyecto es legal, pero se han plegado a la exigencia de Vox, que ayer reclamó mediante un recurso su revisión y el aplazamiento de la licencia.Sevilla, la ciudad de España con más monumentos y templos católicos, cuenta también con una treintena de espacios de oración islámicos (algunos en garajes y locales) y casi un centenar de otras religiones, sin que haya supuesto problemas. La comunidad islámica lleva desde 2004, con un Ayuntamiento socialista entonces, promoviendo un gran centro cultural, social y religioso que se ha visto relegado por presiones vecinales y falta de diligencia municipal.Finalmente, gracias a una campaña de donaciones en la que fue determinante la participación del exfutbolista francés del Sevilla Frédéric Oumar Kanouté, de padres malienses, el proyecto iba a llegar de la mano de la Fundación Mezquita de Sevilla este viernes a la Gerencia de Urbanismo, donde finalmente se ha aplazado la aprobación de la licencia del complejo en una parcela del Polígono Sur, una de las zonas más desfavorecidas de España.Las asociaciones vecinales del distrito no han puesto pegas al proyecto, que rehabilita una parcela degradada y sin uso, pero lo han aprovechado para reclamar la larga lista de necesidades de infraestructuras públicas que precisan y criticar que no se les haya informado previamente. “Bienvenida sea toda iniciativa que trae actividad al barrio”, ha manifestado Jaime Bretón, comisionado para la zona y exconcejal del PP.El vicepresidente del patronato de la promotora de la obra, la Fundación Islámica, Jalid Nieto, ha destacado que el proyecto ha pasado todas las revisiones de los técnicos municipales. “No hay resquicio para denegarlo”, ha afirmado.Sin embargo, Vox ha aprovechado el proyecto, pese al respaldo vecinal y municipal, para usarlo como bandera y anunciar su intención de paralizarlo por considerarlo una “islamización” de la ciudad. Argumentan en su recurso que es principalmente una mezquita y que las actividades culturales y sociales son complementarias. En su opinión, esta circunstancia no se incluye de esta forma en el informe de solicitud de licencia, por lo que han pedido la suspensión del trámite.El vicepresidente ultraderechista de la Junta, Manuel Gavira, ya ha adelantado: “Vamos a llevar todas las acciones judiciales, políticas y administrativas necesarias para que esto no pase”. El nuevo consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local eleva así el conflicto iniciado por el portavoz de su formación en el Ayuntamiento, Gonzalo García de Polavieja. “Las prioridades de este barrio deben centrarse en la seguridad, el empleo y los servicios públicos antes que en este equipamiento”, ha argumentado.Sin embargo, el proyecto no cuenta con fondos municipales que compitan con otras necesidades públicas, sino que ha sido financiado con aportaciones particulares para alcanzar los 12 millones de euros de presupuesto y una generación de empleo que se calcula superior al millar. De hecho, es el mayor proyecto de inversión privada en la historia del distrito. El complejo, diseñado por el autor de edificios tan singulares en Sevilla como el Pabellón de la Navegación de la Expo o el nuevo Palacio de Congresos, es un centro social y cultural que destina 400 metros cuadrados de los 2.500 de la parcela a sala de oración. El edificio incluye un minarete y la decoración exterior se completará con celosía andalusí que recuerda a la Giralda, minarete islámico antes de reconvertirse en torre de la Catedral de Sevilla, y al edificio que representó a Marruecos en la Expo. “Es un lugar pensado para el encuentro, la reflexión y la serenidad”, según señala la memoria descriptiva del proyecto. Además del espacio de oración, el complejo incorpora dotaciones culturales, un patio, cafetería y zona para trabajo colectivo. “Es un centro abierto a la ciudad de Sevilla y a todos los sevillanos”, asegura Nieto. Andalucía ya cuenta con espacios similares, como el Centro Cultural Andalusí de Málaga, un amplio edificio construido con una donación del príncipe Abdulaziz bin Fahd bin Abdulaziz Al Saud en 2003, que pretende ser “plataforma para mostrar la imagen correcta de la verdadera religión islámica”, según informa Efe.Granada cuenta, también desde 2003, con una Mezquita Mayor, que alberga un Centro de Estudios Islámicos. Se construyó en el barrio morisco del Albaicín, frente a la Alhambra, como símbolo de convivencia intercultural. Allí se registraron protestas vecinales de colectivos que cuestionaban el impacto en una zona (cerca del Mirador de San Nicolás) de saturación turística.En Córdoba existen dos mezquitas de referencia, una en la capital, operativa desde 1992 de forma ininterrumpida, y otra en la localidad de Pedro Abad, que fue inaugurada en 1982 y es la sede central en España de la Comunidad Islámica Ahmadía.
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Vox emprenderá “todas las acciones” para paralizar el Centro Cultural Islámico, que el PP respalda y considera legal










