España se ha consolidado como uno de los principales receptores de capital soberano a nivel mundial. Entre julio de 2024 y diciembre de 2025, los fondos controlados por países han realizado compras por valor de casi 7.000 millones de euros, en un total de 18 transacciones, situando a la economía española como sexto destino mundial y segundo de la Unión Europea por volumen captado, solo por detrás de Alemania, según un informe realizado por el Centro de la Gobernanza para el Cambio de la universidad IE, realizado en colaboración con ICEX-Invest in Spain.España ha recibido inversiones en sectores estratégicos como las energías renovables, la infraestructura digital, la educación superior, la vivienda para estudiantes y la tecnología. Entre los principales protagonistas del periodo figuran los fondos de Abu Dabi, como Mubadala y su filial Masdar, el fondo soberano noruego y el singapurense GIC.El director del centro sobre fondos soberanos de la Universidad IE, Javier Capapé, explica que “España se ha convertido en un destino relevante para estos fondos gracias a combinar estabilidad institucional y regulatoria con el tamaño suficiente para absorber grandes volúmenes de capital, además de una especialización en sectores estratégicos alineados con el horizonte inversor de los grandes fondos”. La transición energética se mantiene como el principal foco de inversión en los últimos años. Mubadala ha protagonizado varias de las mayores operaciones, incluida la adquisición del 100% de Saeta Yield (filial de ACS) en septiembre de 2025 por 1.256 millones de euros, así como la compra del 50% de EGPE Solar por 850 millones en 2024 y una segunda ampliación de esta participación en 2025 por 184 millones más. La infraestructura digital constituye el otro gran eje de inversión. El fondo singapurense GIC adquirió en agosto de 2025 el 25% de PremiumFiber, una red de fibra óptica, en una operación valorada en 1.750 millones de euros, una de las mayores en el periodo. Además, la compra del operador de centros de datos Nabiax en noviembre de 2024, valorada en 1.000 millones, evidencia el interés por activos vinculados al crecimiento de la inteligencia artificial y el almacenamiento de datos.Más allá de la energía y la tecnología, el periodo analizado refleja la diversificación hacia nuevos ámbitos. Uno de los más destacados es la educación superior. En octubre de 2025, Mubadala adquirió un 25% de la Universidad Alfonso X el Sabio por 625 millones de euros, en la mayor operación registrada en el sector educativo en España.También el alojamiento de estudiantes se consolida como activo estratégico. GIC invirtió 460 millones de euros en la plataforma EQT Moraval, mientras que el fondo soberano de Noruega adquirió una participación del 40% en AXA Lifestyle Housing por 240 millones. Este tipo de activos combina ingresos estables con una demanda creciente impulsada por el aumento del número de estudiantes internacionales.A pesar de todas estas operaciones, el mayor fondo soberano operando en España es el de Noruega, gestionado por una división de su banco central: Norges Bank Investment Management. NBIM está entre los mayores accionistas de los grandes bancos y cotizadas españolas. En conjunto, maneja aquí inversiones por valor de unos 25.000 millones de dólares. Un 60% está en Bolsa española, otro 37% en bonos del Tesoro y de empresas españolas, y el resto en residencias y proyectos de energías renovables.El rol de los fondosEl papel de los fondos soberanos ha evolucionado en los últimos años. Han pasado de ser inversores financieros a ejercer como socios estratégicos en grandes operaciones, actuando como inversores ancla en proyectos de gran escala. Este cambio responde a la necesidad de canalizar capital hacia sectores vinculados a la transición energética, la digitalización y la autonomía económica.El crecimiento de estos inversores también explica su mayor protagonismo. En conjunto, los fondos soberanos gestionan en todo el mundo más de 15 billones de dólares en activos a nivel global, con una fuerte concentración en Asia-Pacífico y Oriente Medio, regiones de las que procede buena parte del capital que llega a España.En paralelo, España ha desarrollado mecanismos públicos para canalizar inversión internacional, como el fondo España Crece, un instrumento de coinversión que busca atraer capital privado hacia proyectos estratégicos. Estas iniciativas han reforzado la capacidad del país para captar inversión institucional y posicionarse como destino preferente en Europa.Las perspectivas apuntan a una continuidad de esta tendencia. La expansión de la inteligencia artificial, el avance de la transición energética y la necesidad de reforzar la resiliencia industrial anticipan nuevas oportunidades de inversión en activos estratégicos.Javier Capapé, uno de los mayores expertos en fondos soberanos, calcula que entre junio de 2024 y 2025 se produjeron 391 operaciones de inversión directa de estos vehículos en todo el mundo, con un volumen agregado que superó los 400.000 millones de dólares, lo que supuso un incremento del 91%. Capapé constata un cambio claro de patrón: menos transacciones, más tamaño: más influencia y foco. Mayor capacidad transformadora e importes más elevados.Entre las principales operaciones impulsadas figuran el apoyo del fondo saudí PIF a la compra de Electronic Arts (55.000 millones de dólares), la financiación de Anthropic por la catarí QIA y el GIC de Singapur (13.000 millones de dólares), la reorganización de TikTok en Estados Unidos con respaldo del nuevo fondo emiratí MGX, respaldado por Mubadala, o la inversión en infraestructuras energéticas europeas liderada por fondos de Noruega y Singapur.