El presupuesto que las comunidades autónomas dedican a políticas sociales ha alcanzado su mayor repunte en siete años, con una inversión del 63,8% en 2024 —el último año del que se tienen cifras del dinero liquidado—. Según el informe publicado este viernes por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, desde el 2017 no había una inversión tan elevada del presupuesto destinado a sanidad, educación y servicios sociales. Sin embargo, esta cifra se encuentra por debajo del máximo de la serie histórica: en 2010 representó el 67% de los presupuestos autonómicos, de acuerdo al estudio que analiza datos del Ministerio de Hacienda desde el 2007.Esto no quiere decir que se invirtiera menos. Desde el año 2014 y hasta el año 2020, se han ido registrando aumentos en los presupuestos liquidados del conjunto de las comunidades autónomas. En los años siguientes, fruto de la gestión de la pandemia, el gasto social ha ido incrementándose hasta los 170.876,2 millones de euros del presupuesto liquidado del año 2024. La sanidad se ha llevado el 52% de esta inversión, el 34% la educación y el 14% los servicios sociales.No obstante, esta tendencia de crecimiento en el porcentaje se ha estancado con la proyección de la financiación de políticas sociales para 2025 y 2026. Aun sin el total del presupuesto liquidado, las comunidades bajaron su inyección al 59% y al 60%, respectivamente. De acuerdo al informe, este porcentaje puede crecer debido a que las partidas sanitarias suelen tener incrementos de presupuesto conforme a las necesidades de cada autonomía. El año pasado, el presupuesto definitivo en gasto social fue de 162.581,5 millones de euros, 8.295 millones menos que en 2024, aun cuando los presupuestos autonómicos aumentaron 5.451 millones.Para José Manuel Ramírez Navarro, presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, esta reducción en el presupuesto destinado a las políticas sociales se traduce como una falta de interés en el Estado del bienestar: “Aunque las autonomías cada vez recaudan más o reciben mayor presupuesto del Estado, cada una lo dedica a su manera. Todas las comunidades tienen las mismas necesidades, pero la decisión política de invertir el recurso no es la misma”, reprocha.Diferencias en la inversión comunitariaEn los últimos cinco años, todas las comunidades han aumentado su inversión en políticas sociales. No obstante, no todas lo han hecho de la misma manera. Asturias es la autonomía que más ha incrementado su gasto en políticas sociales en los últimos cinco años, con un aumento del 32,1%, seguido de Navarra con el 30,8%, La Rioja con el 29,4% y Canarias con el 28,8%. En contraste, Cataluña solo ha sumado un 0,4% de inversión en el último quinquenio, muy por debajo de Castilla y León con el 9,3% y Cantabria con el 10,2%. Este presupuesto se divide en los tres rubros del bienestar social.El gasto en sanidad, según los datos del informe, creció un 8,8% entre 2020 y 2025, es decir, 6.906 millones de euros. Las comunidades que más dinero destinaron a la sanidad fueron Asturias (30,8%), Canarias (24,8%) y Navarra (23,5%). En comparación con Castilla y León (0,3%), Cantabria (0,7%), Madrid (1,3%), Murcia (-3,5%) y Cataluña (-12,9%).La educación también tuvo un importante repunte en el período 2020-2025, con un incremento del 25,5%, es decir, 11.303,9 millones. Nueve comunidades autónomas aumentaron su presupuesto en educación por encima de la media: la Comunidad Valenciana (42,6%), Islas Baleares (41,1%) y La Rioja (35,2%). En el otro extremo se encuentran Cataluña (14,3%), Galicia (16%) y Madrid (16,6%).En servicios sociales, el presupuesto ha aumentado en 7.188,7 millones de euros. En el conjunto de las comunidades autónomas, dos destacan por encima del 75% de incremento: Islas Baleares (80,6%) y País Vasco (78,6%). En el otro extremo, Aragón es la autonomía que menos aumenta su inversión en servicios sociales, con un 24,7%. Ramírez Navarro reconoce que, aunque no existe una “cifra perfecta” de inversión en el gasto social, la recomendación de la Asociación es que dos de cada tres euros del presupuesto de las autonomías se destinen a políticas sociales: “Se necesita que el Estado del bienestar esté en la agenda de los medios, que la sociedad reivindique la necesidad de poner lo social en el centro de las políticas públicas y que la administración del Estado esté al cuidado del gasto público, que nadie ‘haga caja’ con los recursos sociales”.