Y, de nuevo, a la guerra. Tras un alto el fuego y un paréntesis, Donald Trump se encuentra ahora en una nueva fase de bombardeos contra Irán, y el Ejército estadounidense afirma haber atacado 170 objetivos iraníes en 48 horas.

Esto no es ninguna sorpresa. En su intervención en la cumbre de la OTAN celebrada esta semana en Ankara, Donald Trump afirmó que, en su opinión, el memorando de entendimiento entre EEUU e Irán ha “llegado a su fin”. Calificó a los líderes iraníes de “gente malvada y enferma” y amenazó con nuevas acciones militares e incluso con un nuevo bloqueo de los puertos iraníes, aunque también dejó la puerta abierta a nuevas negociaciones.

Esas declaraciones se produjeron tras una nueva ronda de bombardeos estadounidenses contra el sur de Irán, después de que Teherán atacara buques comerciales que transitaban por la parte sur del estrecho de Ormuz, fuera del corredor marítimo que había designado, y fueron también el preludio de los ataques. A última hora del miércoles se registraron explosiones en varias localidades de Irán. El conflicto no hará más que intensificarse a partir de ahora. En Truth Social, el presidente escribió: “Esto es en represalia por el bombardeo de buques llevado a cabo ayer por Irán. Si vuelve a ocurrir, ¡la situación empeorará mucho más!”.