Francesc PeirónNueva York. Corresponsal 03/06/2026 18:22 Actualizado a 03/06/2026 18:40 A Donald Trump se le ha atragantado la guerra que el mismo desató contra Irán hace tres meses. Los cálculos que hizo han resultado totalmente equivocados y, ahora, como los GPS, está 'recalculando la ruta'.En esta nueva senda, el presidente de Estados Unidos aseguró en una entrevista para un podcast del 'The New York Post' que no descarta, e incluso espera, reunirse con el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, y que los líderes enfrentados en la guerra “se están llevando bastante bien” a pesar del estancamiento de las conversaciones.A Mojtaba, de 56 años, no se le ha visto en púiblico desde que empezó el conflicto bélico el 28 de febrero con los ataques aéreos de EE.UU. e Israel que acabaron con la vida de su padre, el entonces líder supremo Alí Jamenei, así como a otros miembros de su familia y del régimen.“Sí, me gustaría reunirme con él. Me encantaría reunirme con todo el mundo. Me gustaría reunirme con él y probablemente nos reuniremos en algún momento, dependiendo de cómo se desarrollen las cosas”, respondió. El político republicano recalcó que, sea como sea, no se plantea enviar tropas a ese país.Trump ya ha demostrado su manera poco convencional al mantener contactos cara a cara con otros adversarios del considerado 'eje del mal', ya que, según su visión, este enfoque rompe con las normas tradicionales para forjar relaciones más seguras para EE.UU.Durante su primer mandato, Trump intercambió “cartas de amor” con el dictador norcoreano, Kim Jong Un, poseedor de armas nucleares, con quien se reunió en tres ocasiones. Incluso planeó invitar a Camp David a los jefes talibanes para conversar sobre la paz en Afganistán, si bien desistió por la polvareda que se levantó.El giro de Trump resultaría sorprendente si no fuera Trump. Hoy dice que quiere reunirse con Mojtaba cuando, antes de que se le estropeara el GPS en esta guerra, lo despreciara calificándolo de peso ligero y de una opción inaceptable para dirigir Irán. Incluso especuló que los rumores sobre su homosexualidad le daban “un mal comienzo en ese país”. Según el tabloide neoyorquino, el mandatario estadounidense y sus asesores se rieron cuando recibieron una información no confirmada de las agencias de inteligencia sobre la orientación sexual del hoy líder supremo.“Está involucrado absolutamente en el gobierno. Sí, creo que le tienen mucho respeto”, dijo en cambio Trump este miércoles sobre ese posible interlocutor. Su aislamiento ha provocado que las conversaciones de paz se prolonguen debido a un proceso de intercambio de mensajes mediante correos transportados por mensajeros que tarda varios días, tal como explicó Marco Rubio, secretario de Estado, en su comparecencia del martes en el Senado.“No he tenido el privilegio de conocerlo”, reiteró Trump sobre Mojtaba. “Si se creen las historias, le faltan muchas partes del cuerpo”, sostuvo. “Dicen que está dando su aprobación, porque así ha sido durante muchísimo tiempo. Primero su padre y luego él. Supongo que es una sucesión. Pero parece que nos estamos llevando bastante bien”, insistió.En esa misma entrevista, el presidente de EE.UU. confirmó que el lunes tuvo una tensa conversación con el primer ministro de Israel, Beniamin Netanyahu, en la que le gritó que estaba “jodidamente loco” porque sus ataques en Líbano ponían en peligro las negociaciones con Irán. Teherán anunció el lunes que suspendía esas conversaciones por el operativo de Israel en su avance hacia Beirut. Todavía sigue la incertidumbre, sin que falten acciones militares protagonizadas por EE.UU. y el régimen islámico.Netanyahu le quitó importancia a esa reprimenda. “A veces tenemos desacuerdos”, replicó.
Trump da un giro y asegura que está dispuesto a reunirse con Mojtaba Jamenei
El presidente de EE.UU. considera que el líder supremo de Irán, al que no se ha visto públicamente en meses, perdió partes de su cuerpo en los bombardeos, pero que está al frente del régimen islamista














