Guerra en UcraniaEl anuncio de Donald Trump abre la puerta a que Kiev produzca bajo licencia el sistema antia�reo m�s importante del arsenal occidental, agotado por culpa de la intervenci�n en Ir�n. Pero los Patriot tardar�n mucho tiempo en estar listos Dos aviones de combate de la Fuerza A�rea de Ucrania sobrevuelan un sistema de defensa a�rea y antimisiles Patriot.AP PhotoXavier Col�sActualizado Jueves,

julio

22:59Cuando Donald Trump anunci� que Estados Unidos conceder� a Ucrania una licencia para fabricar misiles Patriot, el titular parec�a apuntar a un nuevo paquete de ayuda militar. En realidad, la decisi�n va mucho m�s all�: no supone simplemente enviar m�s armas, sino empezar a integrar a Ucrania en el n�cleo de la industria occidental de defensa. Es un reconocimiento impl�cito de que la guerra no se resolver� en unos meses y de que el apoyo a Kiev ya no puede depender �nicamente de vaciar los arsenales estadounidenses y europeos. Desgraciadamente para Ucrania, una licencia no equivale a una f�brica funcionando. Una ayuda lentaDesde el comienzo de la invasi�n, Occidente ha abastecido a Ucrania recurriendo principalmente a sus reservas y acelerando, con dificultad, unas l�neas de producci�n pensadas para tiempos de paz. Cuatro a�os despu�s, esa f�rmula muestra claros signos de agotamiento. La licencia abre la puerta a producir para Ucrania, y con Ucrania. Pero los ansiados misiles tardar�n en salir de la cadena de montaje. Los Patriot son probablemente el sistema antia�reo m�s complejo del arsenal occidental: incorporan motores de combustible s�lido, radares miniaturizados, sensores, sistemas de guiado, enlaces de datos y componentes electr�nicos fabricados por decenas de proveedores distintos. Buena parte de esas piezas est�n sometidas a estrictos controles de exportaci�n y requieren procesos de certificaci�n que llevan a�os. Ning�n analista espera que Ucrania pueda fabricar un misil completamente operativo en cuesti�n de meses. Incluso si la transferencia tecnol�gica comienza de inmediato, el desarrollo de una capacidad industrial propia exigir� inversiones, formaci�n de personal, adaptaci�n de instalaciones y una cadena log�stica que dif�cilmente estar� madura antes de dos o tres a�os.La guerra que nadie esperabaEuropa puede ayudar a Ucrania, pero le viene grande la tarea. Alemania, Pa�ses Bajos, Espa�a, Grecia, Polonia o Ruman�a cuentan con bater�as Patriot, pero eso no significa que posean reservas ilimitadas de interceptores. Durante d�cadas, la OTAN prepar� sus arsenales para conflictos relativamente breves y con un consumo muy inferior al que est� demostrando la guerra de Ucrania. Nadie imagin� campa�as a�reas capaces de exigir miles de interceptores durante varios a�os consecutivos.Patriot. Julio 2026La decisi�n responde a una realidad que se ha impuesto en todos los ej�rcitos occidentales: la guerra de Ucrania ha dejado de ser un problema de existencias para convertirse en un problema de capacidad industrial. El Royal United Services Institute (RUSI), uno de los principales centros brit�nicos de estudios de defensa, lleva tiempo se�alando que Rusia ha conseguido adaptar buena parte de su econom�a a una producci�n militar sostenida, mientras que Europa y EEUU siguen transformando lentamente unas industrias concebidas para abastecer operaciones limitadas, no una guerra de desgaste de alta intensidad.La ecuaci�n econ�mica favorece claramente al atacante. Un dron Shahed cuesta apenas una peque�a fracci�n de lo que vale un interceptor Patriot. Rusia puede permitirse lanzar decenas de objetivos simult�neamente para obligar a Ucrania a gastar un recurso mucho m�s caro y mucho m�s escaso. En otras palabras, Mosc� intenta convertir la defensa a�rea ucraniana en una batalla de desgaste econ�mico e industrial.Ir�n, el sumidero de los PatriotEste a�o ha surgido una dificultad a�adida: la err�tica aventura norteamericana en Ir�n. De pronto el problema de la escasez y urgencia de interceptores no afecta �nicamente a Ucrania. Tambi�n, EEUU ha comenzado a notar la presi�n sobre sus reservas, al verse obligado a desplegar importantes capacidades de defensa a�rea para proteger bases estadounidenses y apoyar a sus aliados frente a los ataques iran�es. Esa operaci�n consumi� un n�mero significativo de interceptores Patriot y otros sistemas de defensa antimisiles, poniendo de manifiesto hasta qu� punto un mismo recurso debe atender hoy tres escenarios simult�neos: Europa, Oriente Pr�ximo y el hipot�tico campo de batalla del Indo-Pac�fico.La posibilidad de transferir interceptores adicionales a Ucrania existe, pero siempre choca con un l�mite: ning�n Gobierno quiere debilitar de forma significativa su propia capacidad defensiva.