Análisis Exclusivo suscriptores La escasez de interceptores Patriot frente al aumento de los ataques rusos con misiles llevó a Zelenski a pedir autorización para fabricarlos.El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky se reunió con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Cumbre de la Otán. Foto: EFE / AFP09.07.2026 09:50 Actualizado: 09.07.2026 09:50

Donald Trump dio un paso que puede marcar un punto de inflexión en la guerra entre Rusia y Ucrania al autorizar a Kiev a fabricar bajo licencia el sistema de misiles Patriot. La decisión responde a una petición del presidente Volodymyr Zelensky, formulada en medio de la intensificación de los ataques rusos con misiles balísticos y drones contra ciudades ucranianas, y busca reforzar una defensa aérea sometida a una presión cada vez mayor. LEA TAMBIÉN Aunque la producción llevará tiempo y dependerá de acuerdos industriales y de transferencia tecnológica, el visto bueno de Washington abre una nueva etapa en la cooperación militar entre ambos países y plantea interrogantes sobre su impacto en el equilibrio del conflicto.“Una de las cosas de las que vamos a hablar es que les vamos a dar una licencia para fabricar Patriots. No está mal, ¿verdad? Así no podrán quejarse de que no les damos suficientes”, dijo Trump a Zelensky en la cumbre de la Otán en Ankara.El Patriot, fabricado por Raytheon y Lockheed Martin, es el principal sistema de defensa tierra-aire de Estados Unidos y es usado para derribar misiles balísticos.“Todavía no hemos informado a la empresa, pero se va a arreglar”, agregó el mandatario estadounidense. Zelenski asintió cuando Trump le preguntó si consideraba positiva esta decisión.El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, deposita flores en el lugar de un ataque ruso en Kiev. Foto:AFP“Es un arma defensiva y me gusta más que un arma ofensiva”, dijo Trump, quien añadió después que muy pocos países serían capaces de producir sistemas Patriot y se mostró convencido de que Ucrania aprenderá a hacerlo “muy rápido”.Durante décadas ha sido ampliamente utilizado por Estados Unidos y sus aliados, especialmente en el Golfo Pérsico.En la actualidad, Ucrania usa el Patriot como su principal componente de defensa en el contexto de la guerra iniciada por Rusia en el 2022.Sin embargo, el empleo intensivo de los Patriot durante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero, ha mermado las reservas de los misiles interceptores, por lo que su entrega a Ucrania ha ido disminuyendo. De acuerdo con el diario británico The Guardian, cada batería de los Patriot, compuesta por múltiples elementos, cuesta alrededor de 1.000 millones de dólares. Mientras que cada misil interceptor tiene un costo de entre 3 y 4,2 millones de dólares. LEA TAMBIÉN El lunes, tras el último ataque aéreo masivo de Rusia contra Ucrania, en el que Moscú disparó 68 misiles y 351 drones, Zelensky reiteró su petición a Trump para que le dé las licencias necesarias para que Kiev fabrique con sus socios europeos sistemas Patriot y los misiles interceptores PAC-3 que estos utilizan como munición.Ucrania recibe la mayoría de los misiles PAC-3 que se le suministran de forma periódica gracias a las contribuciones económicas de Europa, que permiten comprar a EE.UU. las unidades disponibles.Tras su regreso a la Casa Blanca en enero del 2025, Trump cortó la mayoría de suministros de armamento gratis a Ucrania.Aunque no hay datos oficiales, se estima que Ucrania ha recibido alrededor de 10 baterías Patriot de distintos aliados occidentales como Estados Unidos, Alemania, Países Bajos y Rumanía.Según funcionarios ucranianos citados por The New York Times, desde el inicio de la invasión rusa Ucrania ha recibido aproximadamente 600 misiles interceptores Patriot. La mayor parte habría sido aportada por países europeos con autorización de Estados Unidos. No se sabe cuántos le quedan en sus almacenes.El presidente de China, Xi Jinping, con su homólogo ruso, Vladimir Putin. Foto:AFPLa estrategia rusa para golpear a UcraniaEl Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) dijo en uno de sus más recientes análisis que Rusia está adaptando su campaña de ataques aéreos para explotar la creciente escasez de interceptores Patriot en Ucrania, considerados los únicos capaces de derribar con fiabilidad misiles balísticos como los Iskander, S-400, Zirkon y Onyx.El centro de estudios analizó el bombardeo masivo lanzado por Rusia entre el 5 y el 6 de julio, el cuarto de este tipo desde comienzos de junio.Según el ISW, aunque la defensa antiaérea ucraniana logró interceptar casi todos los misiles de crucero y la mayoría de los drones, no consiguió derribar ninguno de los 29 misiles balísticos empleados en el ataque. El propio Zelensky atribuyó ese resultado a la falta de interceptores Patriot, mientras que la Fuerza Aérea de Ucrania aseguró que esos proyectiles fueron responsables de la mayor parte de la destrucción registrada en Kiev. LEA TAMBIÉN El instituto considera que Rusia ha identificado esta vulnerabilidad y está ajustando su estrategia. De acuerdo con el portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yuriy Ihnat, Moscú recurre cada vez más a misiles balísticos porque sabe que Ucrania dispone de un número limitado de interceptores Patriot y que esa escasez también afecta a los inventarios occidentales.El ISW también observa un cambio en la forma en que Rusia emplea este armamento. Tras lanzar entre 40 y 41 misiles balísticos en los grandes ataques de principios y mediados de junio, redujo esa cifra a 29 en la ofensiva del 5 y 6 de julio. El centro interpreta que el mando ruso considera que las oleadas anteriores ya agotaron buena parte de las reservas ucranianas de interceptores, por lo que ahora necesita disparar menos misiles balísticos para lograr un nivel similar de destrucción.El MIM-104 es un sistema de misiles tierra-aire de largo alcance (Patriot). Foto:Sam YEH / AFPAdemás, el informe señala que el momento elegido para el último ataque no fue casual. El bombardeo se produjo en vísperas de la cumbre de la Otán en Turquía y, según el ISW, buscó aumentar la presión sobre los aliados occidentales de Kiev. Así, el Kremlin intentaría transmitir que cualquier incremento del apoyo militar a Ucrania será respondido con una intensificación de su campaña de ataques, una táctica que, según el instituto, ya ha utilizado antes de otras citas diplomáticas de alto nivel.'Ucrania no solo busca abastecerse: quiere cubrir las carencias de Europa'Para el analista en temas de defensa e inteligencia Andrés Gómez de la Torre, la petición de Zelensky responde a una necesidad militar inmediata, pero también forma parte de una estrategia de largo plazo para consolidar el papel de Kiev dentro de la arquitectura de seguridad occidental.“Hay que mirar el pedido de Zelensky en una visión estratégica con relación a la Otán”, afirma a El Comercio. Agrega que Moscú “ha llevado a cabo un agresivo empleo de cohetería balística” que ha golpeado con fuerza la infraestructura militar y civil de Ucrania, poniendo en evidencia la necesidad de reforzar su defensa antiaérea. LEA TAMBIÉN Gómez de la Torre sostiene que la propuesta llega en un momento en que los inventarios occidentales de interceptores atraviesan una fuerte presión. “Hay un agotamiento en las reservas de los misiles Patriot”, señala. Recuerda que Estados Unidos, Israel y sus aliados han consumido una parte importante de sus existencias en los conflictos de los últimos años, mientras que la producción industrial no avanza al mismo ritmo que la demanda.Considera que la apuesta ucraniana trasciende el objetivo de abastecer a sus propias Fuerzas Armadas. En su opinión, la Otán observa esa posibilidad como una forma de ampliar su capacidad industrial mediante la producción en territorio ucraniano. “La mirada de Ucrania no solamente es abastecerse a sí misma, sino poder reponer las carencias que tienen los europeos”, sostiene.El analista también subraya que la guerra ha acelerado el desarrollo tecnológico de la industria militar ucraniana. “Ucrania, con la guerra, ha desarrollado capacidades en materia misilística y experiencia en materia de drones”, afirma. Dice que ese aprendizaje resulta de interés para una Otán inmersa en un proceso de rearme y de fortalecimiento de su base industrial de defensa.Cree que Europa también tendría incentivos para respaldar el proyecto de Zelensky. “La Unión Europea también necesita defensas antimisiles y tercerizar la fabricación de Patriot con Ucrania le conviene”, sostiene. A ello se suma la pérdida del llamado “ritmo industrial de la defensa”, que ha limitado la capacidad de producción tanto en Europa como, en cierta medida, en Estados Unidos.El presidente de EE. UU., Donald Trump (c.), durante una rueda de prensa en la cumbre de la Otán. Foto:EFEGómez de la Torre considera que la iniciativa tiene un importante componente geopolítico. “No solamente es un tema estratégico militar, sino también de posicionamiento internacional”, afirma. Efatiza que Zelensky busca convertir a Ucrania en un eslabón clave de la industria de defensa occidental, reforzando simultáneamente sus vínculos con Estados Unidos y con la Unión Europea. Roger Zuzunaga Ruiz - GDA El Comercio Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.