Marruecos volvió a los cuartos de final y dejó claro que Qatar 2022 no fue una excepción. Cuatro años después, la selección africana sigue entre las mejores del mundo, aunque con una diferencia: ya no depende únicamente de defender; buena parte de esa evolución pasa por Brahim Díaz.Brahim suma un gol y cuatro asistencias en el Mundial, pero su influencia empieza antes del área. El seleccionador Walid Regragui lo definió como el futbolista que genera un “caos organizado” por la libertad que tiene para aparecer entre líneas, cambiar de posición y acelerar las transiciones. Marruecos ya tenía orden, físico y oficio para competir; con él encontró al jugador que conecta el mediocampo con el ataque.Nació en Málaga, se formó en el club de su ciudad y dio el salto al Manchester City como adolescente. Después pasó por el Real Madrid y el Milán, antes de regresar a Valdebebas. Todo apuntaba a España: recorrió todas las categorías inferiores, debutó con la selección absoluta e incluso marcó en su único partido. Nunca volvió a ser convocado.Mientras España dejaba de llamarlo, Marruecos hizo de Brahim una prioridad. La federación trabajó por varios meses para convencerlo y en marzo de 2024 completó el cambio de selección permitido por FIFA. Brahim explicó esa decisión desde la identidad, no desde la conveniencia. “Soy 100 por ciento español y 100 por ciento marroquí. He crecido en España, sí, pero tengo mis raíces en Marruecos”, contó en una entrevista con El Larguero, el hijo de madre marroquí y padre español. También aseguró que eligió representar a Marruecos “con el corazón”, convencido por el proyecto deportivo y el respaldo que encontró desde el primer contacto.Brahim tampoco es un caso aislado. Achraf Hakimi nació en Madrid; Noussair Mazraoui creció en Países Bajos; Bilal El Khannouss se formó en Bélgica y Romain Saïss dio el salto desde Francia. Marruecos entendió hace años que una parte de su mejor generación estaba repartida por Europa y convirtió esa diáspora en una ventaja competitiva.Los resultados respaldan esa apuesta. Después de alcanzar las semifinales en Qatar 2022, Marruecos volvió a instalarse entre las ocho mejores selecciones del Mundial. Ya no se sostiene únicamente desde el orden defensivo; ahora también tiene futbolistas capaces de decidir partidos con la pelota.Brahim encontró con Marruecos el protagonismo que nunca terminó de tener con España. Su historia también explica la del equipo: una selección que dejó de ser una sorpresa para convertirse en un contendiente habitual en las rondas decisivas de una Copa del Mundo.
España no encontró un lugar para Brahim; Marruecos sí
Brahim Díaz se convirtió en el líder ofensivo de Marruecos en el Mundial 2026.













