Casi el 30% de la Cámara catalana pertenecería a una formación de ultraderecha (bien sea Aliança Catalana, bien sea Vox) si ahora se celebraran unas elecciones para el Parlament. Esa es una de las conclusiones del primer barómetro de este año del Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat (CEO), presentado este jueves en Barcelona y que vuelve a dejar al PSC como el partido ganador. Con todo, los socialistas perderían como mínimo cuatro diputados con respecto a su representación actual, quedándose entre 36 y 38. De esa caída se beneficiaría Esquerra Republicana, que mejoraría su resultado de 2024 (24-26). Aliança, con solo dos sillones en el hemiciclo, se consolida en tercera posición, con una horquilla de entre 23 y 25 representantes, relegando a la cuarta a Junts per Catalunya, que perdería casi la mitad de la representación, obteniendo solo entre 16 y 18 sillas. El auge de los de Sílvia Orriols, sin embargo, compensa el estancamiento de Vox, que tras años de crecimiento sostenido ahora empata con el PP, ambos con una horquilla de 12-13 diputados. Los Comunes, que tienen seis diputados, obtendrían ahora entre 4 y 5, los mismos que los anticapitalistas de la CUP (ahora con 4). La actual alianza de investidura (PSC, ERC y Comuns) no sumaría mayoría si se mira el lado bajo de las horquillas: 64 de 135 diputados. Se abre cierto escenario de ingobernabilidad, pues el bloque independentista dependería de la participación de la formación ultra que lidera la alcaldesa de Ripoll.Después de que, el pasado mes de noviembre, el CIS catalán dibujara un empate en escaños entre Junts y la xenófoba Aliança, la duda de este barómetro era si los de Carles Puigdemont podrían frenar o no la sangría. El director del CEO, Juan Rodríguez Teruel, ha explicado que ya el 30% de los que dicen que votarían a Aliança en unos hipotéticos comicios acepta que en 2024 habían apoyado a Junts. En noviembre, ese porcentaje era del 21%. Si se pone el foco en la intención directa de voto, Junts obtendría el 11,8 % y los de Orriols, 15,1 %, en una contienda que tiene como escenario las provincias de Lleida y Girona. El CEO no ofrece cálculos por provincias, pero su director sostiene que otros indicios, como el resultado de Esquerra, demuestran que la batalla se libra en esos dos territorios. La intención directa de voto a los republicanos es del 18,1%, pero solo logra entre 24 y 26 sillas. Rodríguez Teruel cree que los resultados consolidan la tendencia de pasados barómetros, aunque ve cambios de fondo. Aliança Catalana, por ejemplo, recibe voto ya no solo de Junts, sino también de ERC y hasta del PP, aunque llama la atención cómo amenaza a Vox. De hecho, se lleva el 23% de su apoyo, lo que ha frenado a los de Ignacio Garriga, que ahora empatan con el PP. Los votantes de Puigdemont, preguntados por cuál sería su segunda opción electoral, escogen mayoritariamente ERC (42%) frente a Aliança (24%), algo que el director del CEO interpreta como un indicio de que el electorado que sigue fiel a Junts es menos proclive a irse y con posiciones políticas más atemperadas. El trabajo de campo de este estudio se ha realizado entre el 21 de mayo y el 25 de junio pasados, justo después de las elecciones andaluzas en las que el PP vio evaporar su mayoría absoluta y coincidiendo con la imputación del expresidente Zapatero por el escándalo Plus Ultra y la explosión del caso Leire en las filas socialistas. Pese a ese contexto, Rodríguez Teruel descarta que eso tenga un efecto en la caída del PSC, que es sostenida aunque suave desde junio de 2024. “No vemos nada que conecte la corrupción con el resultado obtenido por los socialistas”, ha añadido, recordando que el Gobierno catalán mantiene una alta valoración (la mejor en 18 años) y no se ha visto muy afectada la del Ejecutivo central.El primer CEO de este año llega con un retraso considerable y envuelto en polémica. Teóricamente, se tenía que publicar en el primer cuatrimestre del año y un problema administrativo alargó el proceso para aprobar la nueva homologación de las empresas encuestadoras. La nueva licitación se anunció a finales de noviembre de 2025 y no se resolvió hasta marzo de 2026. El anterior director de la entidad, Jordi Muñoz, había dejado contratadas las tres encuestas del anterior ejercicio, pero estas quedaron descubiertas y el equipo de Rodríguez Teruel ha incluido cambios importantes en las nuevas condiciones.El apoyo a la independencia crece hasta el 45 % -en el anterior barómetro se situaba en el 39 %-, aún por debajo del 51 % de los contrarios a un Estado catalán.El president Salvador Illa y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, son los líderes con un mayor índice de aprobación (59% y 57%, respectivamente), seguidos de la líder de Comuns, Jéssica Albiach (48%), y la de Aliança Catalana, Sílvia Orriols (41%). Cuando el CEO pregunta, de manera espontánea, por el favorito para ser jefe del Govern, el 18% elige al líder socialista; el 8%, a Orriols; el 7% al portavoz de ERC en Madrid, Gabriel Rufián; el 5% prefiere a Junqueras y el 5% a Puigdemont.
Aliança Catalana sería tercera fuerza y junto a Vox sumarían casi el 30% del Parlament, según el CEO
Los socialistas mantienen el primer lugar, con entre 36 y 38 diputados; les sigue ERC y Junts perdería casi la mitad de su representación











