Noticia Exclusivo suscriptores En dos años, la aseguradora pasó de tener un patrimonio positivo de $0,49 billones a un patrimonio negativo de $11,9 billones. La Nueva EPS enfrenta un desorden financiero y administrativo que pone en duda su viabilidad. Foto: César Melgarejo. Archivo EL TIEMPOSUBDIRECTOR VIDA09.07.2026 12:42 Actualizado: 09.07.2026 12:42
Tomó casi tres años y una orden judicial por parte del Tribunal Administrativo de Cundinamarca para que la Nueva EPS finalmente reportara ante la Superintendencia de Salud sus estados financieros de 2023 y 2024 (todavía no se conocen los de 2025, aunque todas las demás EPS ya reportaron la información). Y lo que se conoció es muy preocupante. El deterioro de las finanzas de la aseguradora más grande del país, de la que depende la salud de 11 millones de afiliados, no solo es evidente, sino acelerado y de enormes proporciones. LEA TAMBIÉN De acuerdo con el informe revelado por la Nueva EPS al cierre de 2024, los activos de la aseguradora ascendieron a $10,6 billones, mientrasque sus pasivos, es decir sus deudas, eran más del doble, de $22,5 billones. Esto refleja un patrimonio neto negativo de -$11,9 billones.Esta no es una cifra que deba pasarse por alto, sino que, por el contrario, retrata la magnitud de la crisis de la entidad. Y es que el último dato anual consolidado que se conocía fue el de 2022 cuando el patrimonio neto de la Nueva EPS ni siquiera era negativo sino que era positivo, de $0,49 billones de pesos.En otras palabras, en tan solo dos años la aseguradora pasó de tener números positivos a tener los peores indicadores de todo el sistema, superando por mucho a las otras EPS con números en rojo.De acuerdo con el exministro de Salud y director del observatorio Así Vamos en Salud, Augusto Galán, lo ocurrido con esta EPS no solo es alarmante, sino muestra de que la intervención de la aseguradora por parte del Gobierno, en lugar de ayudar a la entidad, la sumergió en una enorme crisis: “No podemos olvidar que en los primeros meses de 2024 (en abril) se dio la intervención de Nueva EPS. Y lo que nos dicen estos nuevos datos es que vino la debacle de esta aseguradora justo cuando empezó esta media de intervención”Y agregó: “No podemos olvidar que se cometió un error muy grande con las intervenciones, que ya habían demostrado que no eran el mecanismo adecuado para solucionar los problemas de estas entidades. Se insistió en ello y hoy vemos los resultados”. LEA TAMBIÉN Si se comparan los datos con el resto del sistema, la situación es crítica. Para 2024 el pasivo negativo de todas las otras EPS era de -$9,74 billones de pesos. Esto quiere decir que, para ese momento, con los -$11,9 billones recién revelados, la Nueva EPS tenía un patrimonio negativo superior al acumulado de todas las demás aseguradoras del país. Con esa lógica, para ese entonces el sistema tendía en verdad unos números rojos de más de -$21 billones de pesos.Y de acuerdo con los expertos consultados por EL TIEMPO, hoy en día la cifra podría ser mucho más alta. El más reciente informe de Así Vamos en Salud sobre los datos financieros del sistema muestran que todas las EPS del país, sin contar a Nueva EPS, tenían para el primer trimestre de 2026 un patrimonio negativo superior a los -$18 billones de pesos. Pese a que Nueva EPS reveló los datos de 2024, todavía se desconocen los totales de 2025 y los parciales de 2026, por lo que la crisis del sistema podría ser muchísimo mayor a la que actualmente se estima.Al cierre de 2024, la Nueva EPS registró 11.548.495 afiliados, 641.264 más que el año anterior. Foto:Composición EL TIEMPO‘Se demuestra la insuficiencia de la UPC’Uno de los datos más llamativos de la información revelada por la aseguradora tiene que ver con la enorme diferencia entre sus ingresos frente a sus costos de operación.De acuerdo con la entidad, en 2024 registró ingresos ordinarios por $22,2 billones de pesos, mientras que el costo de prestación de servicios de salud fue de $26,4 billones. Así mismo, los gastos administrativos fueron de $0,5 billones, cerca del 2,5 % de los ingresos ordinarios. En otras palabras, ese año Nueva EPS presentó una pérdida de $4,8 billones. Este mismo ejercició le representó en 2023 una pérdida de $6,5 billones.“Eso es lo que demuestra, definitivamente, lo habíamos repetido, que la UPC estaba mal calculada”, señaló Galán.Cabe recordar que la Unidad de Pago por Capitación (UPC) es el dinero que el Estado gira a todas las EPS por cada uno de los usuarios. Este dinero viene de diferentes fuentes como el Presupuesto General de la Nación o el Sistema General de Participaciones. Desde hace años, el sector ha reclamado que el cálculo que el Gobierno del presidente Gustavo Petro ha hecho anualmente para calcular su incremento no es suficiente para cubrir los costos reales de la salud en Colombia.Estas pérdidas en Nueva EPS, también se evidencian en otros indicadores financieros, como sus pasivos que pasaron de $5,43 billones en 2022 a $22,5 billones en el año 2024. Una deuda que, según expertos, termina afectando directamente a los pacientes.Así lo cree Ana María Vesga, presidente ejecutiva de Acemi, el gremio de las aseguradoras: “Son más de 11 millones de afiliados a la Nueva EPS los principales afectados de esta situación financiera. Esta es la entidad donde mayor represamiento de la atenciones se está presentando, atrasos en la asignación de citas, entrega de medicamentos y en general, una afectación muy importante a la red de prestación”.Todo esto se suma a que en 2025, en distintos momentos, varias clínicas y hospitales del país interrumpieron o suspendieron su atención a los usuarios de Nueva EPS, motivados por la enorme deuda de la entidad.Funcionarios de la Contraloría, durante proceso de inspección a la Nueva EPS. Foto:ContraloríaEn la misma línea, la Unión de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud de Colombia (UNIPS) señaló que “Nueva EPS concentra la atención de millones de afiliados y mantiene relaciones contractuales con una parte significativa de la red hospitalaria y clínica del país. Cualquier deterioro en su capacidad de pago impacta directamente el flujo de recursos que sostiene la prestación de los servicios de salud”.Y agregó: “Las IPS han soportado durante varios años una creciente cartera, retrasos en los pagos, incremento de los costos operacionales, aumento de las obligaciones laborales, presiones inflacionarias sobre los insumos y medicamentos y una insuficiencia estructural del flujo financiero. La eventual profundización de la crisis financiera de la principal EPS del país podría desencadenar un efecto sistémico sobre la totalidad de la red prestadora”.Para el gremio, las consecuencias no recaerían únicamente sobre las instituciones de salud. El mayor riesgo es para los ciudadanos: “La insuficiencia de recursos y las dificultades en el flujo financiero también pueden traducirse en barreras de acceso, retrasos en la atención, interrupción de tratamientos y pérdida de oportunidad en el diagnóstico, seguimiento y control de las enfermedades”.“Cuando un paciente no recibe la atención adecuada y oportuna, una patología que podría mantenerse controlada puede progresar, complicarse y requerir intervenciones de mayor complejidad y costo, incrementando la siniestralidad y ejerciendo una presión adicional sobre los recursos disponibles. Se configura así un círculo de deterioro en el que la insuficiencia financiera afecta la oportunidad y continuidad de la atención y, a su vez, una atención tardía o fragmentada puede generar mayor carga de enfermedad, mayor utilización de servicios de alta complejidad y mayores costos para el sistema. Por ello, la discusión sobre la suficiencia de los recursos de la UPC no puede separarse de la capacidad efectiva de garantizar una gestión oportuna del riesgo en salud y el adecuado control de las patologías de los usuario”, puntualizó UNIPS.REDACCIÓN SALUD Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










