Noticia Exclusivo suscriptores Al cierre de 2024, la Nueva EPS registró 11.548.495 afiliados, 641.264 más que el año anterior, mientras sus finanzas se deterioraban. Foto: Composición EL TIEMPO09.07.2026 11:30 Actualizado: 09.07.2026 11:30

Los estados financieros de la Nueva EPS, la más grande del país, con corte al 31 de diciembre de 2024 —los primeros divulgados desde que la Superintendencia Nacional de Salud tomó posesión de la entidad— dejan en evidencia que los recursos que la entidad prestadora recibió para el aseguramiento en salud no fueron suficientes para cubrir los costos de atención de sus más de 11,5 millones de afiliados. La intervención de la prestadora de salud más grande del país fue ordenada por el Gobierno Petro el 3 de abril de 2024, cuando pasó a estar en manos de la Superintendencia Nacional de Salud. Durante ese año, la EPS registró ingresos operacionales por 22,2 billones de pesos que provinieron, en mayor parte, de la administración del régimen de seguridad social en salud, que tiene como fuente central al Unidad de Pago por Capitación (UPC) —el valor que el sistema le gira a cada entidad prestadora por afiliado para cubrir el Plan de Beneficios en Salud. El costo de prestación de servicios de salud ascendió a 26,4 billones de pesos. LEA TAMBIÉN La diferencia muestra una pérdida bruta de 4,2 billones de pesos que, tras gastos e ingresos financieros, llevó a la pérdida del ejercicio de 4,8 billones de pesos. Es decir que por cada peso que ingresó por el aseguramiento, la entidad gastó más en la atención de los afiliados. Aunque los ingresos crecieron 18 por ciento frente a 2023, no fue suficiente y las cuentas no alcanzaron un balance. Aumento en el número de afiliados y en la deudaAl cierre de 2024, la Nueva EPS registró 11'548.495 usuarios afiliados, 5,88 por ciento más de los que había en 2023, que cerró el año con 10'907.231 afiliados. Es decir que entre un año y otro, el incremento neto fue de 641.264 personas. De esos, 4'983.288 pertenecen al régimen contributivo y 6'565.207 al subsidiado. La entidad, entonces, sumó más afiliados mientras que las finanzas seguían deteriorando, lo que representó un mayor gasto en salud. Los estados financieros dan cuenta de cómo esto afectó el patrimonio de la entidad. Para 2024, se reportó un patrimonio negativo de 11,9 billones de pesos, frente a los 7,1 billones del año anterior —cifra que fue reexpresada tras correcciones de errores contables de la entidad—, superando de manera amplia los activos. LEA TAMBIÉN De acuerdo con la EPS, esa caída se debe al registro en las cuentas de toda la facturación que los prestadores — que incluyen hospitales, clínicas y gestores farmacéuticos—, le habían radicado, pero que no estaba contabilizada en periodos anteriores. Cuando se reconocieron esas deudas que estaban represadas en 2023 y 2024, los pasivos se dispararon y el patrimonio se hundió. Los resultados de las cuentas pasadas pasaron de un saldo negativo de 542.075 millones de pesos en 2023 a uno de 7,6 billones de pesos al cierre de 2024, un deterioro de más de siete billones en un solo año. La administración advirtió que esa situación "evidencia la necesidad de continuar fortaleciendo las estrategias de sostenibilidad contable, control del gasto en salud, optimización de procesos operativos y mejoramiento de los mecanismos de gestión de riesgo". LEA TAMBIÉN Con respecto al pasivo total, este llegó a 22,5 billones de pesos, un aumento del 86 por ciento frente a 2023. La razón del crecimiento son las reservas técnicas —el dinero que la EPS debe apartar para pagar servicios ya prestados pero aún no liquidados—, que pasaron de 11,5 a 21,8 billones de pesos (un aumento del 90 por ciento). Los activos también incrementaron y pasaron de 5 a 10,6 billones de pesos. Sin embargo, ese crecimiento no representa mayor liquidez o solidez, sino cuentas que aún no han sido cobradas y que representan el 89,5 por ciento del total de activos. De esas cuentas, el 91 por ciento corresponde a anticipos y avances. LEA TAMBIÉN Las limitaciones que se encontraronLa Nueva EPS admitió el "incumplimiento de los principios fundamentales de Devengo (Causación) y de Asociación de Ingresos y Gastos" y describió limitaciones estructurales que afectan "la oportunidad, integridad y razonabilidad" de la información financiera.Entre ellos, se reconoció que la política contractual de la entidad fue defectuoso desde su creación, pues solo reconocía de manera contable los servicios de salud después de que la cuenta del prestadora fuera auditada y liquidada. También se señaló la facturación represada, las deudas que se arrastran desde el 2008, la falta de un sistema contable robusto y los recursos embargados sin conciliar. LEA TAMBIÉN A esto se le suma que la Revisora Fiscal, Gladys Asprilla Coronado, dejó claro en el documento fechado el 6 de julio de 2026 que no le fue posible emitir dictamen. De acuerdo con la funcionaria, los estados financieros definitivos se le entregaron ese mismo día, lo que le impidió concluir los procedimientos de auditoría que son exigidos por las Normas Internacionales de Aseguramiento de la Información. Además, los estados financieros fueron certificados por el Agente Especial Interventor, Jorge Iván Ospina Gómez, y la Contadora, Sandra Patricia Perdomo Salas, quienes dejaron constancia de que no ejercían sus cargos durante 2024. Ellos ingresaron a la entidad el 13 de abril y el 1 de marzo de 2026, respectivamente. SABRINA BASTIDAS IGUARÁNUNIDAD DE DATOSMás noticias Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.