El choque entre Francia y Marruecos, correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026, se convertirá esta noche del 9 de julio, a partir de las 22:00 horas, en el principal centro de atención del mundo del fútbol. Ambos protagonistas lucharán por un billete hacia las semifinales de la competición en un duelo que, en la capital francesa, París, está considerado de "alto riesgo". La principal razón es el precedente de diciembre de 2022, cuando los dos equipos ya se enfrentaron en las semifinales del Mundial de Catar, y hubo serios incidentes, el más grave la muerte de un adolescente de 14 años en Montpellier, en el sur de Francia.Para hacer frente a los previsibles tumultos durante y después del partido, el Gobierno francés prevé blindar las calles de París y de otras grandes ciudades con un dispositivo que movilizará hasta 20.000 policías y gendarmes en todo el territorio nacional, unos 8.000 desplegados en la capital, e incluso aplicarán un toque de queda a menores de 16 años a la hora del partido en diferentes municipios del entorno parisino. El diario Le Parisien cita una nota interna de los servicios territoriales franceses de inteligencia. "El encuentro presenta un mayor riesgo debido a su carácter eliminatorio y a lo que está en juego: la clasificación para semifinales", citó, justo antes de alertar de las posibles concentraciones en la vía pública "acompañadas de material pirotécnico". "A pesar del horario tardío de la retransmisión, cabe temer concentraciones en la vía pública, acompañadas de uso de material pirotécnico sea cual sea el resultado del partido", advierten los policías que han redactado el documento.En 2022, tras la victoria francesa ante Marruecos por 2-0, unas 25.000 personas se concentraron en la emblemática avenida de los Campos Elíseos que, como en recientes ocasiones con partidos de fútbol del club local PSG, terminó en enfrentamientos directos entre aficionados y las fuerzas del orden. Sólo en el área metropolitana de París hubo 167 detenciones (266 en todo el país). El hecho más grave, sin embargo, se registró fuera de París: un joven de 14 años falleció tras ser arrollado por un vehículo durante los altercados en Montpellier. Mientras, la ministra de Deportes de Francia, Marina Ferrari, ha hecho un llamamiento a la calma: el Ayuntamiento de París ha montado dos zonas de aficionados en el centro de la ciudad, en el Marais y en el área de la rue de la Roquette. Asimismo, se ha dado permiso para que las terrazas parisinas puedan estar abiertas hasta las 2 de la madrugada.