“Estamos acostumbrados al tono y las formas de Trump”, ha asumido este jueves el ministro de Hacienda, Arcadi España. Y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, tampoco se ha mostrado sorprendido ante el cambio de actitud del inquilino de la Casa Blanca: “Conozco la forma en que se conduce políticamente en sus declaraciones”. Hace tiempo, en todo caso, que en la Moncloa están curados de espanto ante los imprevisibles giros de guion de Donald Trump respecto a sus reiteradas amenazas contra España, entre otros países de la Unión Europea: “Por la mañana dice una cosa, y por la tarde la contraria”, resaltan.Y así ha vuelto a ocurrir en la cumbre de la OTAN que se ha celebrado en Ankara (Turquía), en la que el presidente de Estados Unidos llegó cargando las tintas contra España –a la que tachó de ser una “causa perdida”, “mala gente” y un aliado “terrible” de la Alianza, por lo que reiteró su amenaza de cortar toda relación comercial- y de la que salió, en el vuelo de regreso a Washington, asegurando que “España se redimió por completo, fue muy generosa hoy y accedieron a una solicitud de pago importante”.El propio Pedro Sánchez ya recetó el miércoles desde Ankara “calma y paciencia” ante las embestidas verbales de Donald Trump, quitando hierro al choque al asegurar que tras las aceradas críticas mantuvo una charla informal con el inquilino de la Casa Blanca, “muy cordial”, en la que hablaron del Mundial de fútbol, y hasta de golf, pero no de sus demandas de que España incremente su gasto militar hasta el 5% del PIB, frente al 2% que ya ha consolidado en este 2026.El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, no ha querido valorar este jueves el nuevo giro de guion de Trump, más allá de reconocer sus “declaraciones totalmente distintas” de la víspera, por la mañana y por la noche. “No vamos a estar siempre comentando comentarios”, ha alegado, en una entrevista en Telecinco. “Es su forma de hacer comunicación política, ya es conocida, y no le daría mayor importancia”, ha relativizado después en La Sexta.Y Albares ha insistido en defender, como hizo Sánchez el día anterior, la posición de España y sus buenas relaciones con Estados Unidos. “La realidad objetiva es que tenemos una relación que es mutuamente beneficiosa”, ha insistido el ministro. “Y además especialmente beneficiosa para Estados Unidos porque tiene un superávit comercial con España”, ha defendido. “La relación de España con Estados Unidos es magnífica y así queremos que continúe”, ha insistido, por su parte, Arcadi España.En cuanto a las discrepancias sobre el gasto militar entre Trump y Sánchez, no obstante, el ministro Albares ha asegurado que “ojalá todos los aliados de la OTAN pudieran decir con la cabeza bien alta que contribuyen a la seguridad euroatlántica como lo hace España”.El Consejo de Ministros del pasado martes, celebrado justo antes de que Pedro Sánchez viajara a la cumbre de la OTAN en Ankara, aprobó una nueva transferencia de crédito al Ministerio de Defensa por un importe de 6.287,53 millones de euros, destinada a diversos programas presupuestarios del departamento que dirige Margarita Robles, entre ellos los relativos a la subida de las retribuciones del personal militar, además de programas de inversión y modernización, actuaciones en materia logística y de mantenimiento, entre otras.Y Albares no ha querido interpretar si Trump se refería a esta nueva inyección de inversión militar para justificar su cambio de actitud: “No tengo ni idea. Sólo él podría dar una explicación de por qué esos comentarios. Su estilo político, que es conocido, es comentar sobre distintos países en distintos momentos. No lo puedo saber”, ha despejado. Pero ha insistido: “España cumple aquello a lo que se compromete”. Que es alcanzar el 2% del PIB en gasto en defensa y cumplir con esta inversión con las necesidades de capacidades militares que requiere la OTAN.En la Moncloa interpretan que las explicaciones de Sánchez en la OTAN sobre el esfuerzo inversor de España habrían llevado a Trump a cambiar de actitudEn la Moncloa entienden en todo caso que Trump se ha referido con esa “solicitud de pago importante” a la inversión de 35.419 millones de euros con la que el Gobierno asegura que ha consolidado en este 2026 su gasto en defensa hasta el 2% del PIB, y que Pedro Sánchez explicó sucintamente el miércoles dentro de la reunión con los aliados de la OTAN.Este incremento en la inversión en seguridad y defensa, desde el 0,8% del PIB en el 2018 hasta el 2,1% en el 2026, que Sánchez valoró como “un esfuerzo ingente y extraordinario”, es el que en la Moncloa interpretan que habría convencido a Trump para cambiar su actitud crítica hacia España. Sin saber, claro está, cuándo durará.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997