“Hay que hacer algún ajuste en la movilidad”. Así ha reconocido la vicealcaldesa de Madrid, Inmaculada Sanz, la necesidad de acometer mejoras en el transprote público y el tráfico rodado en torno al festival Mad Cool. Lo ha hecho en la rueda de prensa posteior a la Junta de Gobierno de este jueves 9 de abril, horas después de que hayan proliferado quejas de asistentes al evento del recinto Iberdrola Music, ubicado entre el distrito de Villaverde y la localidad de Getafe.
“Se ha hecho un esfuerzo extraordinario tanto desde Metro de Madrid como desde Cercanías o la Empresa Municipal de Transportes, con lanzaderas a Legazpi o Atocha. Pero algún ajuste habrá que hacer en cuanto a las salidas y entradas de VTCs”, ha explicado la número dos de José Luis Martínez-Almeida. Sanz espera que la situación mejore con el paso de los días: “Ayer había un número muy importante de personas, quizás algunos de los grupos más potentes del cartel”.
En esta ocasión, a diferencia de la edición pasada y de otros actos como la visita del Papa, Metro de Madrid no ha alargado su servicio de manera extraordinaria en la línea 3. Las lanzaderas de EMT se han reducido además de tres a dos. Por ello, el número de personas que han regresado en su vehículo personal, en taxi o en VTC ha sido mucho mayor. La congestión ha aumentado de manera palpable, según muchas críticas publicadas en redes sociales. Y quienes han decidio volver en transporte público antes del cese de servicio también han encontrado grandes embotellamientos.









