Graham Platner ha declarado este miércoles que tiene previsto retirarse de la carrera por el Senado de EEUU en Maine tras una denuncia por agresión sexual. Platner pone fin así a una campaña que había resistido meses de críticas y controversias en relación con un escaño clave para que los demócratas recuperen el Senado.
La salida de Platner está atravesada por las divisiones entre las facciones moderadas y progresistas del partido, mientras los demócratas debaten quién debería sustituirlo al tiempo que intentan unirse con vistas a las elecciones de mitad de mandato en noviembre.
Maine es un estado clave para el control de un Senado muy reñido, y los demócratas buscaban un candidato capaz de derrotar a la senadora republicana, Susan Collins, en un momento en que el presidente de EEUU, Donald Trump, está en mínimos de popularidad.
En un vídeo de 11 minutos publicado este miércoles en las redes sociales, Platner afirmó que el proceso para sustituirlo debe ser “abierto, transparente y democrático” y reflejar la voluntad y los valores de las personas que lo apoyaron. También arremetió contra los líderes demócratas de Washington: “La gente de D.C. tiene que quedarse en D.C. Las decisiones no deben tomarlas personas que ocupan puestos de poder político”.










