El vencedor de las primarias demócratas en Maine para el Senado de Estados Unidos, Graham Platner, ha sido acusado de violación por una mujer, que relató cómo el político la había agredido sexualmente en una entrevista exclusiva con Politico. Según la denunciante, Jenny Radicot, con quien Platner mantuvo una relación intermitente durante más de dos años, en el 2021 el candidato fue a su casa sin invitación y la forzó a tener sexo mientras estaba borracho, a pesar de que ella pidió reiteradamente que parara.Tras la agresión, Radicot aseura que rompió todo tipo de contacto con el progresista y finalmente se decidió a hablar tras la reacción a un reportaje publicado por The New York Times en el que tres exparejas, incluida ella de forma anónima, lo acusaban de haberlas maltratado.Bernie Sanders, que apoyó la candidatura del progresista, pide a Platner que la retire “a la luz de estas acusaciones tan graves”Platner, que ya había estado en el ojo del huracán demócrata por un tatuaje con simbología nazi que se tatuó hace años (según él, sin saber su significado), negó en un video todas las acusaciones, que calificó de “inquietantes, graves y falsas”. Sin embargo, dijo que su campaña se iba a “tomar un tiempo para reflexionar sobre el mejor camino a seguir”.Sus explicaciones, sin embargo, no han convencido a la primera plana demócrata, que le exige que retire su candidatura para un escaño clave para sus aspiraciones en las elecciones legislativas de mitad de mandato del próximo noviembre. Platner, que desbancó a la gobernadora Janet Mills en las primarias, se enfrentaría en esos comicios a la senadora Susan Collins, una de las republicanas que más ha alzado la voz en el Capitolio contra la Administración de Donald Trump.La presunta conducta de Platner ha generado un rechazo absoluto de los demócratas. Más de la mitad de los senadores de su bancada (34 de los 47 demócratas) ha pedido explícitamente que abandone su contienda, mientras que los demás se han mantenido callados y nadie lo ha apoyado en público.Lee tambiénEntre sus antiguos aliados que ahora lo desechan, se encuentra el senador independiente por Vermont, Bernie Sanders, quien afirmó que había hablado con Platner y le había exigido su retirada “a la luz de estas acusaciones tan graves”. También la senadora Elizabeth Warren, que se había referido al candidato progresista como “el tipo de hombre que me gusta”, dijo el lunes que “no puede haber ninguna tolerancia hacia la agresión sexual”.La larga lista de demócratas que rechazan su conducta incluye al líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer y a la presidenta del Comité de Campaña Senatorial Demócrata, la senadora Kirsten Gillibrand, que en un comunicado conjunto dijeron que, si Platner no se retira, el comité “no invertirá en la carrera por el Senado en Maine”.El senador Bernie Sanders, en un acto de campaña en apoyo a Graham Platner en mayo.Robert F. Bukaty / Ap-LaPresseY va más allá del Senado: el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, que comparte varios asesores con Platner aunque nunca lo respaldó de manera oficial, también pidió el martes que renunciara a su batalla electoral.La campaña de Platner no ha tomado todavía una decisión, pero sin el apoyo político y económico de su partido, y debilitado en las encuestas, parece poco probable que pueda seguir adelante con su candidatura. Si los demócratas consiguen ese escaño en noviembre, aumentarán sus posibilidades de recuperar el control del Senado, su objetivo más complicado en estos comicios, mientras que, a la luz de las encuestas, tienen serias opciones de ganar la Cámara de Representantes.Estas victorias permitirían bloquear algunas de las políticas más agresivas de Trump, así como sus nominaciones al Tribunal Supremo u otros cargos importantes, e incluso lanzar comisiones de investigación contra él o un juicio político (impeachment). Eso explica el sentimiento de urgencia en el partido. Platner debería retirarse antes del 13 de julio para que su nombre pueda ser eliminado de las papeletas y sustituido por otro con más opciones.