La Comisión Europea ultima una propuesta para rebajar las exigencias a la industria, al transporte marítimo y al aéreo sobre reducción de emisiones de CO2 para proteger estos sectores de la competencia de los de otras regiones del mundo que no les gravan o lo hacen menos a partir de un cierto nivel de emisiones de gases de efecto invernadero. Para ello, el 17 de julio planteará una revisión de la primera versión del régimen de derechos de comercio de emisión (ETS, por sus siglas en inglés), que en 2025 estableció unos límites de lo que la industria pesada, los aviones o los buques mercantes podían emitir en la UE sin tener que pagar por ello, de manera que se extiendan los plazos para acabar con esta gratuidad o se incremente la cuota del CO2 sí permitido.Esta revisión, que todavía tiene flecos por cerrar, pondrá una especial atención por ejemplo en evitar las llamadas "fugas de carbono", que en el sector del transporte marítimo suponen que puertos de la UE como el de Algeciras estén viendo reducirse su actividad en beneficio de otros a solo decenas de kilómetros, como el de Tánger, en países que no ponen límites a las emisiones de los buques. En este sentido, el Ministerio de Transportes llevaba meses reclamando alguna medida para equiparar las posibilidades de unos y otros puertos. Si España ya parecía reclamar una regulación sobre emisiones de los busques a escala mundial, en la Organización Marítima Internacional (OIM), lo que sucederá el 17 de julio es que la Comisión planteará al Parlamento Europeo y a los Veintisiete gobiernos de la UE rebajar las exigencias sobre emisiones dentro de sus fronteras. Se trata de una revisión del primer ETS que aprobó la UE en 2005, que ponía límites a las emisiones de CO2 en la industria pesada, la generación de electricidad y el transporte marítimo y de aviación. Años después llegó el ETS 2, para extenderlo al transporte terrestre y la edificación, que acaba de entrar en vigor y que no se modificará esta vez. Según lo previsto, la negociación de la propuesta se extienda durante 2026 y 2027 y puede entrar en vigor en 2028, antes de 2030 y a tiempo de ampliar los términos de las emisiones de CO2.La renovación del ETS 1 de la manera que ultima la Comisión para "adaptarlo a un contexto geopolítico cambiante" supone dar marcha atrás en la velocidad y amplitud de la reducción de emisiones, debido al riesgo que fuentes comunitarias reconocen que entraña para la competitividad de los sectores europeos afectados. La propuesta que aprobará la Comisión se ha elaborado tras un proceso de consulta con gobiernos y sectores implicados que ha reflejado "una cada vez mayor polarización" entre los inversores en una economía descarbonizada que "todavía no existe" y los que ya están y ven en los límites a las emisiones una "fuente de ruina", según indican fuentes comunitarias. A pesar de ello, niegan que Bruselas vaya a dar un paso atrás en sus compromisos climáticos. Según explican, con las obligaciones actuales, en 2040 se alcanzaría una reducción del "100%" de las emisiones de industria y transporte pesado, pero la UE acaba de acordar para ese año un objetivo del 90%, de modo que "no necesitamos seguir el mismo ritmo".Más emisiones gratuitas para la industriaPara escuchar "las preocupaciones de la industria", la Comisión se dispone a darle más tiempo hasta que deje de tener cuotas gratuitas de emisiones y tenga que pagar por todas ellas, entendida cada una como una tonelada de CO2. En el ETS1 en vigor, esto terminaba en 2039 y ahora se les dará un plazo hasta "bien entrada" la década de 2040. Además, va a aumentar las toneladas de CO2 que pueden emitir gratuitamente, por valor de 4.000 millones, a los que se suman otros 6.000 para plantas térmicas y de combustible.Todo esto contribuye a ralentizar el ritmo establecido para que la industria reduzca cada año sus emisiones. Con el ETS 1 en vigor, debían recortarse 4,3% cada año entre 2024 y 2027 y 4,4% a partir de 2028 y es este porcentaje el que está en revisión, para dejarlo en solo 4% o incluso menos, indican las fuentes comunitarias sobre una cuestión sobre la que a una semana vista aún no hay acuerdo. La Comisión Europea mantiene que dando más "flexibilidad" a las industrias incluidas en el ETS1 -cemento, aluminio, fertilizantes, acero, siderurgia, hidrógeno y electricidad- dará certeza a los inversores e impulsará las inversiones en tecnologías limpias, algo que fija como una contraprestación a la extensión de los plazos. Seguirá el principio de "flexibilidad con condicionalidad", de modo que la industria podrá seguir teniendo cuotas gratis de emisiones si invierte en descarbonización en Europa, igual que se planteará que los gobiernos de la UE incrementen su aportación a ello de las cuotas que retienen del ETS, que es el 80% de lo recaudado.Transporte por mar y por aire sin nuevas obligacionesEn cuanto al transporte, la revisión del régimen de comercio de emisiones buscará evitar la "fuga de carbono", que consiste en el beneficio de sectores y regiones fuera de la UE porque allí producir u operar no tiene una tasa por emitir CO2, como ocurre con el sector del transporte marítimo, con navieras que prefieren atracar en puertos no europeos que cada vez más hacen la competencia a los europeos.En este caso, la intención de Bruselas es que continúen las cuotas gratis de emisiones cuando exista riesgo de fuga de carbono, también condicionado a las inversiones en descarbonización. En el caso del transporte marítimo, plantea mantener la cobertura del 50% de los viajes internacionales con nuevos apoyos para combustibles renovables y teniendo en cuenta una "posible medida" del IMO que hace meses reclamaron países como España para no ver perjudicados los puertos europeos.En el transporte aéreo, planteará aplicar a los vuelos intraeuropeos las obligaciones, más laxas, pactadas a nivel global en el tratado CORSIA, que en lugar de una reducción hasta la eliminación total plantea compensaciones para las emisiones. También con un esquema de apoyo al combustible renovable para aviación (SAF), todavía por definir.Captura de carbonoAdemás de rebajar las obligaciones para rebajar las emisiones, la Comisión estudia nuevos instrumentos, entre ellos, integrar en el régimen de comercio de emisiones infraestructuras para capturar emisiones de CO2 de difícil abatimiento, transportarlas y almacenarlas y también crear un mercado en a UE para "emisiones negativas" que serán necesarias para llegar al objetivo cero neto en 2050.Para apoyar las inversiones industriales, lanzará un Banco de Descarbonización Industrial con 100.000 millones. Antes, en 2027 empezaría a funcionar otro instrumento más rápido también para impulsar la descarbonización de 400 millones de cuotas de emisión, es decir, a 400 millones de toneladas de CO2.
Bruselas frena el recorte de emisiones de industria y transporte por barco y avión para para no penalizar la competitividad de la UE
Ultima la revisión de su primer régimen de comercio de emisiones que permitirá más emisiones gratuitas y durante más tiempo a la industria pesada y busca evitar que los puertos europeos no sean penalizados frente a los del norte de África. A cambio, los beneficiados tendrán que comprometerse a invertir más en tecnologías limpias.







