9 de julio de 202600:019'minutos de lectura“Hay una definición que repito desde el primer día y que resume nuestra filosofía de trabajo: solo vamos a producir aquellos espectáculos a los que llevaríamos a nuestros propios hijos”, sostiene Carlos Rottemberg en el inicio de la charla con LA NACION, segundos antes de adelantar la primicia que se convertirá en el augurio de un nuevo suceso. Se espera que así vuelva a suceder cuando, a partir del jueves 20 de mayo de 2027, el escenario del Teatro Gran Rex ofrezca la versión teatral de Frozen, el “tanque” de Disney que permitirá que, en plena Calle Corrientes, resuene el hit “Let It Go”, uno de los sonados musicales de la obra, estrenada en Time Square en 2017 (luego de un breve paso a modo de prueba por Denver), cuatro años después de darse a conocer el famoso film animado que recorrió casi todo el mundo.Este 9 de julio se dará a conocer públicamente la gráfica que acompañará a la producción de Ozono, MP y Los RottembergGentileza Carlos RottembergMientras la actual puesta de Charlie y la fábrica de chocolate, que se ofrece en la monumental sala racionalista del centro porteño, se posiciona como lo más visto de la temporada invernal, Los Rottemberg (Carlos y Tomás), MP Producciones (Mariano Pagani y Magalí Altman) y Ozono (Pablo Kohlhuber y Fernando Moya) ya se encuentran trabajando en lo que será una de las grandes apuestas del teatro “apto para todo público”, como también ya sucedió con Matilda (2023), School of Rock (2024) y La Sirenita (2025).-La Sirenita, ¿ha sido el antecedente que permitió que la compañía Disney volviera a apostar por la Argentina y por el mismo equipo de producción que llevó adelante el musical de la temporada 2025?Tomás Rottemberg: -No tengo dudas. Todas las visitas de los enviados de Disney, que recibimos en el Gran Rex durante 2025 por La Sirenita, sirvieron para que visualicen la envergadura de esta empresa productora. Además, Carlos (Rottemberg) y yo, que no veníamos del género, pudimos comprobar algo que repetimos siempre, estamos convencidos de que no existe mejor equipo de producción, en todas las áreas que integran un espectáculo de esta magnitud, que el que MP y Ozono aportan en cada proyecto en los que estamos involucrados.Magalí Altman: -Las negociaciones comenzaron hace dos años. Mientras estrenábamos La Sirenita, el equipo de Disney Theatrical Group, que supervisa nuestras producciones, nos preguntó cuál era el próximo título de Disney que soñábamos hacer. No lo dudamos ni un segundo, respondimos Frozen.Mariano Pagani: -Frozen representa un reto único desde lo creativo. Su música incluye algunas de las canciones más icónicas y escuchadas de la historia de Disney. Además, llevar al escenario un universo lleno de nieve, hielo y efectos mágicos nos obliga a superarnos una vez más. Es un desafío inmenso para todo el equipo; justamente eso es lo que más nos entusiasma.Agustín "Rada" Aristarán, protagonista de Charlie y la fábrica de Chocolate, el musical que encabeza el ranking de taquilla de este inviernoGentileza Soy PrensaLa princesa del curioso poderEl musical teatral está basado en el film de Walt Disney Animation Studios que contó con libro de Jennifer Lee y canciones de Kristen Anderson-López y Robert López. La trama, rápidamente se convirtió en uno de los relatos clásicos de la majors norteamericana. Elsa y Anna, princesas del reino ficticio de Arendelle, son las protagonistas de la historia. Elsa, la mayor de las hermanas, convive con el curioso poder de generar hielo y nieve. Lo que nació como un atributo, se convierte en pesadilla, dado que la joven no puede controlar su don generando consecuencias no deseables como la de un invierno perpetuo. Así las cosas, luego de que Elsa decide huir, el mismo día de su coronación, su hermana Anna irá en su búsqueda no solo para hallarla, sino también para lograr poner fin al nocivo encantamiento. Se trata de una fábula de amor fraternal, aunque no exento de competencias y algunas rispideces.“Es una historia que habla sobre el amor en su forma más genuina: el amor entre hermanas. También habla de aceptar quiénes somos, de transformar el miedo en fortaleza, de aprender que nuestras diferencias no son un defecto, sino aquello que nos hace únicos. En un mundo donde muchas veces se pone el foco en la competencia o en la perfección, Frozen nos recuerda que la empatía, el vínculo con los demás y el amor pueden ser la fuerza más poderosa de todas”, explica Altman.Al momento de su estreno, trascendió que el musical de Broadway tenía un costo de casi treinta millones de dólares. El desafío técnico del material es mayúsculo. En cine, la animación digital puede lograr impactantes efectos, pero, trasladar esos recursos e intervenir la escena, logrando una puesta creíble, es una hazaña creativa. Así como nevó y hubo hielo en un escenario de la Gran Manzana neoyorquina, el próximo invierno sucederá igual en la sala de la Calle Corrientes al 800.“Disney Theatrical Group supervisa de manera muy cercana todo el desarrollo creativo de la producción. El proceso comienza desde las primeras etapas de diseño y continúa durante los ensayos, con un intercambio permanente entre nuestros equipos. Disney aprueba la propuesta artística integral, la adaptación de la obra, la escenografía, el diseño de vestuario, cada figurín, la utilería y todos los aspectos creativos que construyen el universo del espectáculo. También acompaña el proceso de casting”, argumenta Altman.En la platea del Gran Rex, antes de una de las funciones de Charlie y la fábrica de chocolate, el equipo de producción se entusiasma con el desafío de llevar Frozen, el musical a ese mismo escenarioGentileza Carlos Rottemberg-¿Ya se barajaron nombres de talentos previstos para llevar adelante la temporada de Frozen? ¿El equipo creativo está definido?Pablo Kohlhuber: -Todavía no hay actores confirmados, el proceso de audiciones comenzará en los próximos meses y, como hacemos en cada uno de nuestros proyectos, será una búsqueda muy amplia y exigente. Queremos encontrar a los intérpretes que mejor representen a estos personajes tan queridos por el público, combinando excelencia artística, calidad vocal y un gran compromiso actoral.Mariano Pagani: -En cuanto al staff creativo, está prácticamente definido. Será, en su gran mayoría, el mismo equipo que actualmente se encuentra llevando adelante Charlie y la fábrica de chocolate, lo que nos permite trabajar con un lenguaje común, con mucha confianza y con un nivel de exigencia muy alto para afrontar una producción de la magnitud de Frozen.-¿Cómo se logra llevar adelante producciones de esta envergadura en un contexto económico adverso como el que atraviesa nuestro país?Tomás Rottemberg: -El mayor riesgo fue el comienzo. Cuando uno apuesta a la credibilidad y esa apuesta es correspondida con la confianza de la gente, empieza a ponerse en marcha un círculo virtuoso; esa rueda es la que permite seguir produciendo y seguir apostando. En eso sigo una enseñanza de mi padre que escuché siempre en mi casa, “reinvertir en el teatro lo que el público deja en las boleterías”. Eso es, precisamente, lo que estamos haciendo. Estoy convencido de que esta productora, integrada por tres empresas, encontró su identidad, su razón de ser y su proyección a partir de aquella apuesta inicial y de la confianza que el público fue construyendo con nosotros.Tomás y Carlos Rottemberg, orgullosos de la saga de musicales que incluyó el éxito de School of RockHernan Zenteno - La Nacion-Con las producciones ya estrenadas aparece la clara intención, manifiesta por ustedes, en torno a que las narrativas de las obras contengan algunos valores éticos y pedagógicos, más allá del rasgo del entretenimiento. ¿Sucederá lo mismo con Frozen? ¿Por qué?Carlos Rottemberg: -Nuestro objetivo es ofrecer el mejor entretenimiento posible, siempre apoyado en historias que, además de emocionar y divertir, dejen un contenido valioso. Nos interesa que cada espectáculo tenga un mensaje, una mirada, un componente pedagógico que acompañe la experiencia sin resignar calidad artística ni entretenimiento. Mucho de esta concepción germinó hace cuatro años cuando, en la elección de los dos primeros títulos, Carlos Rottemberg escuchó atentamente la opinión de Nicolás y Matilda, sus hijos menores. También el ecosistema familiar de Magalí Altman resuena en la conformación de la próxima producción: “Desde que nació mi hija, que hoy tiene cuatro años, Elsa y Anna forman parte de nuestra vida cotidiana. Como mamá, vi incontables veces la película y sus canciones pasaron a ser parte de la banda sonora de nuestra casa”.-Está claro que los valores que enaltencen las historias ocupan un lugar preponderante en la elección de los títulos.Magalí Altman: -En Matilda hablábamos del valor de la educación y del coraje para cambiar la propia realidad; en School of Rock, sobre la importancia de encontrar la pasión y creer en uno mismo; en La Sirenita, nos referíamos al animarse a seguir los propios sueños y buscar la propia identidad; y en Charlie y la fábrica de chocolate, el foco está puesto en la humildad, la empatía y el valor de la familia. Frozen continúa naturalmente ese camino. Ese es el tipo de historias que nos interesa contar.Fernando Moya se entusiasma pensando en la temporada por venir: “Disney confió en nosotros para que hagamos Frozen y estamos con súper ganas de anunciarlo y de disfrutar del proceso de producirlo”. Matilda, el musical de grandes dimensiones estéticas que dio inicio a lo que se convirtió en un clásico de cada invierno en el Gran Rex@pochopDesde aquella ilusión llamada Matilda hasta hoy corrió mucha agua debajo del puente y la saga de espectáculos para las familias se posicionaron como un clásico del Gran Rex. Una de las salas más grandes de Buenos Aires que se convierte en un gran recreo en ebullición: “Hoy el aval son las quinientas mil personas que vieron nuestras tres producciones anteriores”, argumenta Carlos Rottemberg.El productor, propietario de las salas porteñas Multiteatro, Multitabaris, Metropolitan y Liceo, menciona a su colega responsable de conducir el Gran Rex: “Para llegar hasta acá, también fue fundamental el respaldo de Andrés Cordero. No hablo con el diario del lunes, hablo de 2021, en plena segunda ola de la pandemia, cuando empezamos a imaginar este proyecto, a pensar en producir Matilda para 2023. En aquel momento, solo teníamos un sueño y una enorme convicción. Hoy, mirando hacia atrás, uno siente un profundo orgullo por el camino recorrido. Eso es lo maravilloso de ser teatrista, tener la posibilidad de unir cultura con esparcimiento familiar. Después de más de cincuenta años en la profesión, sigo convencido de que no me equivoqué al elegirla”.La versión porteña de La Sirenita, que se ofreció el año pasado, estimuló a la compañía Disney para volver a apostar por una producción localSoledad AznarezAsí como dedica un párrafo a su oficio, “el señor de los teatros”, como alguna vez se lo bautizó a Carlos Rottemberg -gozoso del presente, pero, fiel a su estilo, ya con el tablero de diseño apostado en el próximo invierno-, no duda en mirar hacia la platea, ese mismo espacio donde contaba butacas y espectadores cuando era un niño, y reflexionar en voz alta: “La emoción de la gente es el premio más grande”. Ya se percibe la ilusión y la epifanía del milagro, el año próximo, nevará en el Gran Rex.