Editora Ejecutiva de revista Weekend y su web, Editora General de Vivo.Perfil.com y de Lunateen.perfil.com. Columnista de espectáculos en Perfil.com y Reperfilar. Especializada en turismo y servicios al turista, gastronomía y lifestyle, series y TV paga, teatro y recitales, tendencias del mundo joven. TW e IG. @pato_daniele

Llevamos meses esperando que se estrene Charlie y la Fábrica de Chocolate, y afortunadamente ya está representándose en el Teatro Gran Rex (Av. Corrientes 857, CABA), trayendo un gran despliegue técnico y de color a la cartelera porteña. Esta versión argentinizada y acortada del musical de 2013 basado en el texto de Roald Dahl, con una adaptación de Marcelo Caballero y Juan Pablo Schapira del libro de David Greig, la música de Marc Shaiman y las letras que éste escribió junto a Scott Wittman. Así tenemos una propuesta pensada para asombrar al público actual, especialmente el infantil, que está acostumbrado a una dinámica particular en todo lo que ve. Así es que, sobre el escenario del gran teatro, se presentan la vida de carencias de Charlie y el concurso para conocer la fábrica de Willy Wonka. El nudo central de esta historia tan conocida es aquí la consagración de los ganadores de esta oportunidad y su visita a la inexpugnable fortaleza chocolatera. Es que Wonka busca un sucesor y somete a estos visitantes a diferentes pruebas que deben enfrentar para ver si entre ellos encuentra al indicado. Ya sabemos quién sale triunfador pero en este caso, lo importante es el camino que transita.