Actualizado Jueves,
julio
00:07Hay carreras que terminan con una ovaci�n en el centro del campo, una vuelta alrededor de un estadio o un �ltimo cambio para recibir el cari�o del p�blico. La de Zinedine Zidane, m�s leyenda que la mayor�a de futbolistas, acab� de una manera distinta. As� era �l, distinto. Hoy se cumplen 20 a�os del 9 de julio de 2006. Esa noche, sobre el minuto 110 de la final del Mundial entre Francia e Italia, a Zidane se le fue la mente, as� lo reconoci� �l a�os despu�s, y golpe� con su cabeza el pecho de Materazzi. No lo vio el �rbitro, tampoco el l�nea, pero s� Medina Cantalejo, cuarto colegiado ese d�a, que advirti� al principal. Recibi� la roja y camin� con la mirada perdida hacia el suelo mientras pasaba al lado de la copa del mundo. Un cabezazo que cambi� la final."Cuando detengo el juego y voy hacia el lugar donde estaba el jugador italiano en el suelo, les pregunto a mis asistentes si hab�an visto algo. Ambos me dicen que no vieron nada, pero Medina Cantalejo, el cuarto �rbitro en ese partido, me dice: 'Hubo un terrible cabezazo del 10 de los blancos a uno de los azules'. Nunca dud� de su palabra, as� que fui y tom� la decisi�n de expulsarlo", record� Horacio Elizondo, �rbitro de aquel encuentro, en una entrevista con FIFA.No minti� Medina Cantalejo, porque el cabezazo de Zidane se vio en todo el mundo. Los 22 jugadores de campo fueron conscientes de la fuerte agresi�n, pero ning�n italiano se fue a enzarzar con 'Zizou'. El galo observ� a Materazzi con cara seria, mir� hacia el �rbitro y acept� su destino. Detr�s, Buffon trataba de hablar con �l mientras Gattuso, el m�s temperamental de los transalpinos, estaba anonadado.En el momento se deslizaron muchos rumores sobre lo que Materazzi le hab�a dicho al capit�n franc�s, pero el paso del tiempo ha aclarado todos los argumentos. No le llam� "terrorista" ni "islamista" y no hab�a mentado a la madre del '10'. "Ese d�a, mi madre estaba mal. Habl� con mi hermana por tel�fono varias veces al d�a y sab�a que mi madre no estaba bien. No era muy grave, pero ten�a la preocupaci�n. Estaba concentrado en el partido, pero son cosas que surgen. Insult� a mi hermana Lila, que estaba con mi madre. Fue s�lo un segundo y se me fue... No estoy orgulloso de ello, pero lo tengo que aceptar porque es parte de mi carrera. La historia de mi vida, como mis dos goles en la final de 1998", explic� en 2022 en una entrevista en L'Equipe.Un Mundial extraordinarioHab�a sido un Mundial extraordinario de Zidane, especialmente en las eliminatorias contra Espa�a y Brasil. Los galos, que ven�an de fracasar en la fase de grupos de 2002 tras ganar en 1998, estaban ante el �ltimo torneo del '10', que ya hab�a anunciado su retirada y se hab�a despedido del Santiago Bernab�u. Les 'bleus' empataron contra Suiza y Corea del Sur y ganaron a Togo para pasar como segundas de grupo. En octavos, Espa�a y el "vamos a retirar a Zidane". Nada: 1-3. En cuartos, 0-1 a Brasil. En semis: 0-1 a Portugal.Zidane hab�a vuelto a escribir una p�gina de su leyenda al marcar a lo Panenka en el inicio de la final contra Italia, pero en la pr�rroga del partido sucedi� el incidente con Materazzi. El italiano, m�s propenso a hablar del tema, tambi�n ha contado su versi�n en varias ocasiones: "Le dije unas palabras est�pidas que no eran para tener esa reacci�n. En cualquier campo de Roma, N�poles o Mil�n se escuchan cosas peores. Despu�s de su gol de penalti, Lippi me insisti� en que le marcara bien. Tuvimos un primer choque, luego un segundo y en el tercero me dijo: 'Te dar� mi camiseta m�s tarde'. Y yo le respond� 'prefiero a tu hermana'", explic� en una entrevista.Fue la �ltima imagen de Zidane sobre el c�sped de un campo de f�tbol, escuchando desde el vestuario c�mo Italia levantaba su �ltimo Mundial tras ganar en los penaltis. "Verlo acabar su carrera de esa forma es triste. Cuando uno tiene que aguantar lo que aguant� �l durante 80 minutos y el �rbitro no hace nada, lo comprendes. No lo puedes excusar, pero lo puedes comprender", dijo aquella noche Raymond Dom�nech, seleccionador franc�s.20 a�os despu�s, Zidane y Materazzi, ambos habituales en galas y eventos de UEFA y FIFA, siguen sin hablar. "No hab�a hablado con �l antes y no he hablado con �l despu�s. No tenemos relaci�n", asegur� Materazzi, que le tendi� la mano, sin �xito, al franc�s: "Es una leyenda y tengo mucho respeto por �l como jugador y como entrenador. Tendr�a una charla con �l, no habr�a ning�n problema". Veremos.








