EditorialLa OTAN concluye su cumbre en Ankara con un beneficio para Europa: gana tiempo para rearmarse frente a Rusia sin perder la protecci�n de EEUUEl presidente de EEUU, Donald Trump, este mi�rcoles en Ankara (Turqu�a).EFE/EPAActualizado Mi�rcoles,

julio

23:33Audio generado con IALa cumbre de la OTAN en Ankara se cierra con un balance m�s positivo que negativo. En un momento en que Donald Trump ha amenazado reiteradamente con sacar a Estados Unidos de la Alianza Atl�ntica, �sta ha logrado preservar su cohesi�n pol�tica, al menos por ahora. El beneficio m�s importante para Europa es que gana tiempo para seguir rearm�ndose sin que su principal protector la deje sola frente a la amenaza existencial rusa.Un a�o despu�s de que los pa�ses europeos y Canad� -con el descuelgue relativo de Espa�a- prometieran subir su gasto en defensa hasta el 5% del PIB en 2035, como Trump exig�a, el presidente de EEUU reconoci� ayer ese esfuerzo y, junto a los otros 31 Estados miembro, se reafirm� en dos puntos esenciales: el compromiso con el art�culo 5 (defender a cualquier aliado si es atacado) y el �apoyo inquebrantable� a Ucrania.Si bien la palabra de Trump tiene un valor limitado, la imagen que ha proyectado la OTAN es de unidad contra Rusia, descrita como la fundamental �amenaza a largo plazo� para la estabilidad euroatl�ntica. Un avance tangible es que EEUU dar� a Ucrania la licencia para fabricar los Patriot, claves contra los misiles bal�sticos rusos.Con su estrategia de intentar contentar a Trump mientras Europa sea incapaz de defenderse por s� misma, el controvertido Mark Rutte y las potencias europeas parecen haber apaciguado temporalmente al republicano, a tenor del buen clima de las reuniones y de la declaraci�n conjunta final. Es cierto que el contexto no es el de La Haya. Trump acusa su fracaso en Oriente Medio, y ayer volvi� a dar muestras de su imprevisibilidad anunciando nuevos bombardeos contra Ir�n tras dar por rota la tregua. Ante la prensa persisti� adem�s en atacar a sus socios, erosionando la imprescindible capacidad disuasoria de la Alianza. Tras referirse de forma humillante a Giorgia Meloni, reabri� la pol�mica sobre Groenlandia, se quej� de su soledad contra Ir�n y critic� al Reino Unido y, con ferocidad, a Espa�a, un pa�s de �mala gente� con el que pidi� otra vez cortar todo lazo comercial. Espa�a no contribuye de forma suficiente a la OTAN, es cierto. Pero las amenazas de Trump a nuestro pa�s resultan del todo inadmisibles.La novedad la aport�, en cambio, Pedro S�nchez. El presidente ha convertido su inflamado enfrentamiento con Trump en un arma electoral, pero esta vez decidi� no responder a sus provocaciones. Llama la atenci�n, en todo caso, que se limitara a charlar con �l sobre f�tbol y golf. Por una reacci�n menos complaciente que esa ante otra ofensa a Espa�a, Albares critic� duramente a Friedrich Merz en marzo.Trump es un factor de incertidumbre constante y seguir� si�ndolo. Por eso Europa est� obligada a avanzar con mayor firmeza y rapidez en el camino de unidad pol�tica y autonom�a defensiva que, parad�jicamente, Trump ha propiciado. Eso significa m�s peso en la OTAN, m�s producci�n militar y m�s ayuda a Ucrania. Haga lo que haga EEUU en el futuro, es nuestra seguridad la que est� en juego.