Luis Fernando RomoActualizado Mi�rcoles,
julio
21:34Antes de que en las pasarelas de la d�cada de los 90 aterrizaran The Big Six -Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Cindy Crawford, Linda Evangelista, Kate Moss y Christy Turlington- otra joven de origen checoslovaco se convirti� en el rostro m�s famoso del planeta.A Paulina Poritzkova (61) la descubri� uno de los mejores cazatalentos del mundo de la moda, John Casablancas, el empresario de origen catal�n que mont� un imperio con la agencia de modelos Elite. Todo hab�a comenzado cuando una de las amigas de Paulina maquill� a sus allegadas y envi� las fotos a diferentes agencias.Su destino estaba claro. Se traslad� a Par�s para despegar hacia el triunfo. Sin duda, este fue el primer golpe de suerte en su vida, ya que sus padres emigraron a Suecia en 1968 a causa de las tropas del Pacto de Varsovia, dejando a su �nica hija al cuidado de su abuela con solo tres a�os. En la Rep�blica Checa las autoridades confiscaron sus tierras, estuvieron en busca y captura e impidieron que recuperaran a su hija.Para saber m�sPaulina estuvo seis a�os sin verles. Hubo varios intentos de secuestro frustrados por parte de varios pilotos suecos para llev�rsela al pa�s escandinavo, pero fracasaron. Hubo otro conato cuando su madre, Anna Po�zkov�, intent� cruzar la frontera con pasaporte falso, por lo que fue detenida y puesta bajo arresto domiciliario.Cuando el caso se hizo p�blico, el pueblo sueco puso el grito en el cielo. Las presiones contra el gobierno comunista no surt�an efecto, hasta que el primer ministro sueco Olof Palme -su asesinato en 1986 a�n encoje el coraz�n a la UE- tom� cartas en el asunto para que liberasen a Anna y que, finalmente, se produjera en reencuentro entre Paulina y sus progenitores.Pero la felicidad de la familia no dur� mucho. Su padre, Ji� Po�zka, descendiente de la nobleza morava y director del instituto ergon�mico del Hospital Universitario de Lund no solo les abandon�, sino que se neg� a pagar la pensi�n alimenticia a Paulina y su hermano peque�o.El hambre y la necesidad que Paulina pas� durante su infancia quedaron relegados pr�cticamente al olvido cuando en 1984 se convirti� en la primera chica de Europa Central y del Este en obtener la portada de Sports Illustrated, que en aquella �poca era el s�mmum para que una modelo se abriera camino a nivel internacional.Paulina era la mujer m�s codiciada y cotizada de los 80. Chanel, Dior y Oscar de la Renta se la rifaban, al igual que Elle, Vogue o Vanity Fair. En 1988 consigui� el mejor contrato de la moda al fichar con Est�e Lauder por seis millones de d�lares. Y cuando estaba en lo m�s alto lo dej� todo por el amor de Ric Ocasek, l�der de la banda de rock The Cars, a quien hab�a conocido en 1984 durante la grabaci�n del videoclip Drive.No se casaron hasta agosto de 1989 y tuvieron dos hijos, Jonathan Raven (33) y Oliver (27). Al principio de su relaci�n, el artista casi anul� a la modelo porque le dec�a c�mo ten�a que vestirse, comportarse y hablar. En una entrevista con 2021 en The Conversation with Amanda de Cadenet, la s�per modelo confes� que se ajust� "a sus deseos porque no hacerlo supondr�a perder su amor, y su amor era m�s importante para m� que cualquier carrera, cualquier amigo o cualquier cosa que quisiera leer o hacer".Cuando por fin abri� los ojos, Paulina empez� a desobedecerle, por lo que su matrimonio empez� a tambalearse. En 2017 decidieron tramitar los papeles de divorcio, aunque en muchas ocasiones segu�an viviendo bajo el mismo techo. La gran sorpresa lleg� cuando dos a�os despu�s Paulina encontr� el cuerpo de Ric sobre la cama del apartamento tras fallecer de repente tras una operaci�n de pulm�n.La apertura del testamento fue un golpe fuerte en las entra�as. Su todav�a esposo la hab�a desheredado al acusarla de abandono, al igual que a sus dos hijos mayores de un anterior matrimonio. "Me sent� traicionada", ha repetido en sucesivas entrevistas."Simplemente destroz� mi mundo y todo lo que conoc�a. Es una traici�n. Es una traici�n a mi confianza, a mi amor y a todo lo que puse en �l durante a�os y a�os y a�os. Y no tengo forma de saber qu� le llev� a hacer esto", matiz� en varias declaraciones a medios ingleses y estadounidenses.La modelo, que tambi�n tuvo �xito como actriz y escritora, inici� hace alg�n tiempo un largo proceso hacia el perd�n, aunque en el fondo de su coraz�n no culpa a nadie. Sobre su matrimonio escribi� en Instagram: "Fue un amor ego�sta para los dos. Pero funcion� de maravilla durante mucho tiempo (...) aunque �l ten�a 21 a�os m�s y, en muchos sentidos, sustituy� a mis padres durante nuestros 35 a�os, fui yo quien fue muy protectora con �l". Asimismo, compar� su historia con "cicatrices de la infancia que se colocan de tal manera en nuestros cuerpos que, al abrazarlas, encajaban perfectamente".Tras desvelarse las �ltimas voluntades del l�der de The Cars, Paulina contrat� a un equipo legal para luchar contra la desheredaci�n bajo la ley de Nueva York, por lo que finalmente lleg� a un acuerdo por el patrimonio de su difunto esposo.En unos meses, Porizkova volver� a casarse con el productor y guionista televisivo Jeff Greenstein, a quien conoci� en 2023 a trav�s de una aplicaci�n de citas. Pero mientras preparan su enlace, la modelo se ha encontrado con la desagradable noticia de que despu�s de seis a�os residiendo en un apartamento de Manhattan, su casero ha decidido no renovarle el contrato. Por ello, cuando la pareja vuelva a Nueva York, se ver�n forzados a buscar un nuevo techo.






