La hoy también empresaria fue de las primeras en compaginar las pasarelas con anuncios como el icónico de Pepsi, acercó la moda a las masas con un programa de MTV y es de las pocas que ha logrado imponerse al edadismo de la industria

Su nombre es historia viva de la moda. Cindy Crawford logró acabar con algunas reglas no escritas de una industria reacia a grandes cambios y es de las pocas que ha logrado imponerse al edadismo en un sector que ignora a las mujeres cuando van cumpliendo años. Este viernes, 20 de febrero, celebra sus 60 compaginando su trabajo como modelo con su faceta de empresaria al frente de la marca cosmética Meaningful Beauty, orientada a mujeres más maduras.

Tenía 16 años cuando fue descubierta por un fotógrafo local de su pueblo, DeKalb, a las afueras de Chicago. Nunca se había planteado la moda como una salida profesional y, de hecho, durante sus tiempos de estudiante desempeñó todo tipo de trabajos: desde limpiar casas hasta doblar ropa en una tienda o recoger maíz, tal y como desveló ella misma a la revista Elle recientemente.

Gracias a sus buenas notas en el colegio, fue becada en la Universidad de Northwestern para cursar la carrera de Ingeniería Química. Sin embargo, la moda le abrió las puertas y cambió los laboratorios por las pasarelas. Como ha relatado en entrevistas a lo largo de los años, los comienzos no fueron fáciles y le costó asentarse como modelo. Empezó a trabajar en una agencia en Chicago donde, paradójicamente, le dijeron que tenía que eliminar el lunar que tenía en la comisura del labio. Ella se negó y ese lunar se convirtió en su seña de identidad, una “marca” que le ayudó a conseguir jugosos contratos. “Es esa unicidad lo que te hace diferenciarte de los demás, por eso hay que abrazar las singularidades, aunque es más fácil decirlo que hacerlo”, contó en una entrevista en 2020.