Bajad las armasEl viaje de Vox de la periferia antisistema al centro sist�mico es motivo de celebraci�n para los plumillas que llevamos d�cada y media criticando el populismoGiorgia Meloni, con Santiago Abascal, las pasadas navidades, en Madrid.XActualizado Mi�rcoles,

julio

23:33Audio generado con IAPara la mitad de los espa�oles Santiago Abascal no dejar� nunca de ser un fascista inmutable, y hace bien el l�der de Vox en despreciar ese prejuicio goyesco. Como hace bien Pedro S�nchez en despreciar a quienes le llaman socialcomunista, como si para ser tal cosa no hiciera falta profesar un r�gido credo ideol�gico, perfectamente incompatible con los gelatinosos principios del todav�a presidente. Pero debemos reconocer que los cambios de opini�n no han sido tan habituales en Abascal como en S�nchez. Por eso reviste gran inter�s el reposicionamiento que parece haber emprendido el l�der del tercer partido del pa�s. De acusar al PP de ser "el PSOE azul" a pactar cuatro gobiernos bajo premisa de "absoluta mano tendida". Y de alinearse con cada disparate de Trump a criticarle abiertamente por su machistada contra Meloni: "El se�or Trump se est� equivocando. No se puede tratar a los aliados como vasallos". Del mismo modo que este peri�dico ha advertido al PP de los riesgos de mimetizarse con ciertos postulados de la derecha montaraz, tambi�n ha se�alado el giro de Vox hacia la institucionalizaci�n. Este viaje de la periferia antisistema al centro sist�mico es motivo de celebraci�n para los plumillas que llevamos d�cada y media criticando el populismo de izquierdas y de derechas. Incluso deber�an celebrarlo los que solo critican el segundo. Como dir�a Juliana: �Todos dentro! Aparte del hecho de que Abascal milit� durante 20 a�os en el PP, y por tanto su cultura pol�tica no le es ajena, hay otras razones para argumentar que la integraci�n constitucionalista de Vox podr�a ser m�s r�pida, profunda y sincera que la presunta aproximaci�n de Bildu, Junts, ERC o Podemos a la socialdemocracia espa�ola anta�o cobijada bajo la marca PSOE. El partido residenciado en la calle Ferraz -como bien sabe la UDEF- ya no es una fuerza centr�peta sino centr�fuga: sacrific� la vocaci�n mayoritaria en el altar de la plurinacionalidad guerracivilista que m�s conven�a al inter�s de un solo hombre. La pen�ltima prueba es la ruptura de la caja com�n de los impuestos para que Junqueras no tumbe a Illa, aunque le dimita la c�pula de la Agencia Tributaria por el camino. -El argumento lo conozco: vamos a sentarnos con ellos y acabar�n siendo buenos. Pero cabe la posibilidad de sentarse con ellos y acabar siendo malos -profetiz� Rubalcaba en 2016. Quiz� todo estaba ya prefigurado en aquel tuit seminal que puso Pedro en 2010: "Ser malos! Buenas noches colegas".