El �ltimo esca�oCrece en Europa la sensaci�n de que Espa�a es un pa�s desleal y que no se compromete con la defensa de la UE frente a Rusia y otras amenazasEl presidente Pedro S�nchez llegando a Ankara (Turqu�a).EFEActualizado Jueves,

julio

00:01Audio generado con IAEspa�a se present� a la decisiva cumbre de la OTAN enredada en el vital debate, sin duda, de si la imputada esposa de Pedro S�nchez deb�a recibir el permiso del juez para asistir a Ankara con el fin de ejercer de florero, que es la funci�n que les corresponde a todas las parejas -hombres y mujeres- de los presidentes y primeros ministros en este tipo de encuentros internacionales.La pol�mica en torno a Bego�a G�mez da cuenta del dominio de la opini�n p�blica que ha alcanzado el sanchismo, que marca e impone la agenda pol�tico-period�stica; tambi�n es representativa de c�mo desconect� la conversaci�n p�blica espa�ola de la realidad internacional para meterla en una burbuja provinciana en la que resulta m�s importante que G�mez no pueda acompa�ar a S�nchez, y as� seguir engordando el relato victimista del lawfare, que el ins�lito hecho de que la mujer del presidente est� imputada en un feo caso de tr�fico de influencias.En la estrategia del Gobierno de instrumentalizar la pol�tica internacional para adecuarla a su discurso en Espa�a, cultivando la figura de S�nchez como voz de la izquierda no alineada, se debe enmarcar el choque con Trump. Repetitivo y cansino, a�n beneficia a dos dirigentes muy cuestionados: a S�nchez le permite seguir present�ndose como la n�mesis de un personaje que repugna a buena parte de la poblaci�n espa�ola -y eso da votos y apoyo popular-, mientras que Trump hace de tipo duro con los par�sitos y vagos europeos, papel que tanto agrada a sus votantes MAGA, pero con la certeza de que atacar a Espa�a como chivo expiatorio le sale gratis. En cambio, para Espa�a la estrategia de su presidente no es gratuita.Ya puede S�nchez estar satisfecho por sortear la cumbre de la OTAN manteniendo el gasto espa�ol del 2% del PIB -del cual la inversi�n en armas y tecnolog�a es solo del 33%- y no el 5% de lo acordado, pero solo ahonda en la sensaci�n europea de que Espa�a, desde su hipot�tico refugio mediterr�neo, como si fuera un pa�s neutral, es insolidaria y desprecia la amenaza de Putin a Europa. Una posici�n que el Gobierno justifica alegando que subir el gasto al 5% obligar�a a descuidar la lucha contra la desigualdad social, como si defensa y Estado de bienestar fueran vasos comunicantes -algo que Polonia y los b�lticos desmienten-, y que resulta a�n m�s llamativa si se confronta a las predicciones de los principales think tanks, que ven muy probable que en los pr�ximos a�os Rusia realice alg�n tipo de operaci�n militar contra un pa�s de la OTAN, aprovechando el repliegue de EEUU, para poner a la organizaci�n a prueba y, si no responde, dejar en evidencia su inutilidad, lo que representar�a su sentencia de muerte. As� lo advierte el analista Timothy Garton Ash, premio Princesa de Asturias 2026: lo �nico que disuadir� a Putin de atacar es que Europa demuestre que tiene voluntad de defenderse, sin esperar a que EEUU venga al rescate.En este contexto y ante este creciente temor, S�nchez parece no entender, o lo que es peor, entiende y no le importa, que con su negativa a cumplir con el rearme no est� meti�ndole el dedo en el ojo a Trump, sino que est� siendo desleal con sus socios europeos, comprometiendo la seguridad de la UE y la de su �aislada� Espa�a.