No han acabado los festejos —y troleos— por la paliza que los Diablos Rojos le dieron a Estados Unidos pese a la interferencia de Donald Trump ante la FIFA para lograr que pudiera jugar su delantero estrella, Folarin Balogun, y Bélgica ya anda calentando motores ante el próximo desafío, su cara a cara con La Roja este viernes en cuartos de final. Literalmente: la aerolínea nacional, Brussels Airlines, ha decidido redirigir su Tridente, el avión que tiene completamente decorado con los colores y símbolos de la selección belga de fútbol, a sus vuelos hacia España en lo que queda de semana.El Tridente no es un desconocido en los aeropuertos europeos. El Airbus A320-214 dedicado a las selecciones de fútbol masculina y femenina belgas suele hacer trayectos a diversos puntos de la UE de forma regular. Pero de cara hacia el próximo reto del Mundial, la aerolínea belga ha decidido que, desde el martes y hasta este viernes, el aparato dedicado solo efectúe rutas hacia y desde los aeropuertos de Madrid, Barcelona, Málaga y Alicante.El avión está enteramente pintado de rojo y lo atraviesa un gigantesco tridente, símbolo de la selección nacional masculina, que acaba con unas llamas en honor a la femenina, las Red Flames. El primer aparato dedicado, que voló entre 2016 y 2022, solo honraba a los Diablos Rojos, pero en el siguiente modelo adquirido se decidió incluir también a las Red Flames “porque ya es hora de que el equipo femenino reciba tanta atención como el masculino”, explicó la compañía en su momento. Además, agregó: “Al igual que cada equipo de fútbol inspira a sus aficionados, queremos inspirar a todo el mundo a luchar por una mayor igualdad, lo que significa: la misma atención para mujeres y hombres en el camino hacia el éxito”. El avión también está decorado en su interior con mensajes de apoyo a la selección e imágenes de los jugadores de los equipos masculino y femenino, con sus nombres y datos de cada uno, en los compartimentos para las maletas.Los héroes sin embargo en estos momentos en Bélgica son, inequívocamente, los Diablos Rojos. Sobre todo desde su aplastante victoria por 4-1 el lunes contra la selección estadounidense pese a la interferencia de Trump, que logró que la FIFA indultara a su delantero estrella, Folarin Balogun, sin que esta controvertida maniobra cambiara el destino del partido, aunque está por ver si lo hará con la organización misma del fútbol y su dirigente, Gianni Infantino. De hecho, un grupo de eurodiputados están preparando una carta pública que pretenden enviar a las 27 federaciones nacionales de fútbol de la UE para pedirles que, en su calidad de miembros de la FIFA, soliciten “la apertura de una investigación independiente sobre las circunstancias que llevaron al levantamiento de la suspensión del internacional estadounidense Folarin Balogun”.Aunque el primer ministro belga, Bart de Wever, viajó a la cumbre de la OTAN en Ankara dispuesto a no mencionar el tema ante un Trump ya más que irritado, en el país continúan las bromas y memes por el triunfo que más ha sabido a revancha. Incluso en las instituciones europeas. La delegación belga ante la UE colgó el martes en sus redes sociales el paseo triunfal de otro de los símbolos del país, un pitufo, por los pasillos del Consejo Europeo. También han circulado ampliamente las imágenes de los jugadores belgas imitando la forma de bailar de Trump en el vestuario tras su victoria.Mientras, la Federación Belga de Fútbol (RBFA) ha dejado claro que no piensa dejar caer el asunto de la tarjeta roja suspendida. “La RBFA seguirá ocupándose del asunto en curso con la FIFA fuera del terreno de juego (…) porque cree firmemente que lo mejor para el fútbol internacional es contar con un marco disciplinario y de gobernanza que respete plenamente los principios de seguridad jurídica, transparencia, igualdad de trato y juego limpio”, dijo en un comunicado.