NoticiaDos sentencias de la Corte marcaron un avance para los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, pero el acceso sigue enfrentando barreras.Coordinadora de La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres desde el año 2020. Politóloga y profesional en lenguajes y estudios culturales con Magister en investigación en derecho. Foto: Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres/ Héctor Fabio Zamora-EL TIEMPO08.07.2026 08:39 Actualizado: 08.07.2026 08:39
Hace 20 años, la Corte Constitucional emitió la primera sentencia que despenalizó el aborto en Colombia bajo tres causales. Cuatro años atrás, una nueva decisión amplió ese derecho al despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 24 de gestación. Detrás de este hito estuvo el movimiento Causa Justa, impulsado por La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres.Con motivo del cuarto aniversario de esa decisión, la organización presentó el informe ‘Más allá del acceso al aborto: 20 años de acompañamiento’, en el que hace un balance de los casos atendidos, los avances alcanzados y de los desafíos que aún persisten para garantizar un acceso real y equitativo a este derecho.En conversación con EL TIEMPO, Laura Castro González, directora de la organización, analiza el balance de estos cuatro años de despenalización, los avances y las falencias del sistema de salud, los principales obstáculos que aún enfrentan las mujeres, (especialmente las migrantes) y los retos pendientes para que el derecho al aborto pueda ejercerse de manera efectiva en todo el país.El regaño de la Corte se dio en reciente decisión. Foto:CortesíaA 20 años del acompañamiento de la organización y a cuatro años de la sentencia Causa Justa, ¿qué balance hace?Lo primero es reconocer que los avances en el derecho al aborto y la autonomía reproductiva han sido progresivos y son fruto de décadas de trabajo del movimiento feminista. No estaríamos implementando la sentencia Causa Justa si antes otras generaciones de mujeres no hubieran impulsado la C-355 y construido, a través de múltiples tutelas, un sólido marco jurídico para los derechos sexuales y reproductivos.Lo segundo es que también es importante hablar del reconocimiento sociocultural que hoy tiene el derecho a decidir. No es lo mismo una mujer que quisiera acceder a un aborto hace 20 años que una que lo hace hoy, no solo porque el marco legal ha cambiado, sino también porque el contexto cultural es distinto. Hoy las mujeres conocemos mejor nuestros cuerpos, hablamos con más libertad sobre estos temas y ejercemos con mayor confianza nuestro derecho a decidir. Creo que todavía hay muchos asuntos por conquistar. Uno de ellos es garantizar la autonomía reproductiva de las niñas. En estos cuatro años hemos acompañado a 35 menores de 14 años, víctimas de violencia sexual, que además enfrentaron barreras para acceder a la interrupción del embarazo. La sociedad debe reconocer que ellas también tienen derecho a decidir, especialmente cuando el Estado y sus familias han fallado en protegerlas. LEA TAMBIÉN Sobre estos 35 casos, ¿Qué debe hacer el Estado para proteger los derechos de estas niñas?Lo primero es que el Estado cumpla con una política integral de educación sexual integral. Tenemos muchas deudas en materia de educación, especialmente en comunidades rurales. Las niñas deben aprender a reconocer situaciones de violencia, conocer sus derechos y saber cómo pedir ayuda.Lo segundo es garantizar el acceso a métodos anticonceptivos, pero de manera informada y acorde con la edad y las necesidades de cada niña, no como una imposición. Por último, asegurar el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo cuando sea necesario. Como hemos dicho desde el movimiento feminista: "educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir". Esa sigue siendo una consigna plenamente vigente.Derecho al aborto, Foto:Causa JustaLa mayoría de las mujeres acompañadas accedió a la IVE por EPS. ¿Qué avances destaca en la implementación de este derecho?Desde la despenalización, el 22 de febrero de 2022, y hasta diciembre de 2025, acompañamos 2.532 casos de mujeres que buscaron información o acceso a una interrupción voluntaria del embarazo. Cerca de 1.500 lograron acceder al procedimiento y, de ellas, el 45 % lo hizo a través de las EPS.Ese dato refleja un avance importante: el sistema de salud está asumiendo, cada vez más, la interrupción voluntaria del embarazo como un servicio que debe garantizar de manera gratuita.También destaco el desarrollo de una regulación sanitaria más sólida por parte del Ministerio de Salud, con lineamientos claros para la prestación del servicio y para la atención en salud mental cuando la mujer la requiera, siempre de manera voluntaria y no como un requisito. LEA TAMBIÉN Ustedes han documentado un aumento en los casos de atención y asesoría. ¿Esto significa que más mujeres están accediendo al aborto?No tenemos cifras oficiales del Ministerio de Salud que permitan concluir que haya aumentado la demanda de abortos. Lo que ha ocurrido en distintos países es que, cuando se despenaliza, no aumentan los casos, sino que el sistema de salud empieza a registrar procedimientos que antes ocurrían en la clandestinidad.En nuestro caso, el incremento en las solicitudes de acompañamiento responde a otros factores. La Mesa ha ganado mayor visibilidad por su papel en el movimiento Causa Justa, y hoy más mujeres nos identifican como un lugar al que pueden acudir para recibir información y acompañamiento legal. Además, el aborto se habla más en redes sociales, medios de comunicación y otros espacios, lo que hace que las mujeres se sientan con mayor confianza para buscar orientación sobre este derecho.Causa justa Foto:Causa justaOtro hallazgo que presenta el informe es que las mujeres migrantes enfrentan más barreras para acceder al sistema de salud. ¿Qué le falta al Estado para garantizarles este derecho?Lo primero es que el Estado, y especialmente los prestadores de salud, reconozcan que las mujeres no necesitan un determinado estatus migratorio para acceder a una interrupción voluntaria del embarazo. En Colombia este es un servicio que puede prestarse por urgencias, sin importar la nacionalidad, pero todavía es frecuente que les exijan documentos migratorios que la ley no requiere.Además, muchas mujeres viven una migración pendular entre Colombia y Venezuela. Como en Venezuela el aborto sigue penalizado, muchas desconocen que en Colombia tienen derecho a acceder al procedimiento de manera legal, lo que también se convierte en una barrera para ejercer ese derecho. LEA TAMBIÉN ¿Qué espera del próximo Gobierno en materia de derechos de las mujeres?Nos preocupan los discursos que normalizan la violencia y la misoginia contra las mujeres. Cuando desde la máxima autoridad del país se reproducen expresiones discriminatorias, se envía un mensaje que legitima esas violencias.En materia de derechos sexuales y reproductivos, esperamos que el nuevo gobierno entienda que garantizar la autonomía reproductiva también fortalece la democracia. Mientras las mujeres no puedan decidir libremente sobre sus cuerpos y sus proyectos de vida, seguirán enfrentando mayores barreras para participar en igualdad de condiciones en los espacios laborales, políticos y públicos. La igualdad de género no es un tema exclusivo de las mujeres; es un compromiso de cualquier Estado democrático.Natalia Peláez Sabogal Escuela de Periodismo Multimedia EL TIEMPO Redacción Justicia Conozca más noticias de Justicia LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






