Casi un 70 % de establecimientos que reportaron un incremento en sus ventas en el centro de la ciudad lo relacionaron con la operación del Metro de Quito.Según un estudio de la Secretaría de Desarrollo Económico y Productivo del Municipio capitalino, el 34,84 % de comerciantes percibe un mayor flujo de personas y más del 30 % considera que ese sistema de transporte subterráneo ha beneficiado directamente a su actividad comercial.Ese transporte subterráneo inició operaciones continuas en diciembre de 2023 y reconfiguró la movilidad en la capital.PublicidadEl Metro impulsa el comercio y el turismo en el centro históricoLa estación San Francisco, en el centro de la ciudad, es una muestra de ese movimiento, argumentó el cabildo. El 11,8 % de los usuarios del Metro tiene como destino esta parada, mientras que el 3,2 % inicia allí su recorrido. Esto, a criterio municipal, confirma que el centro histórico se consolida como un punto de encuentro para el turismo, el comercio y las actividades culturales.El estudio también muestra que la actividad turística se traduce en oportunidades para los negocios. Entre los establecimientos que atienden principalmente a turistas nacionales, el 81 % corresponde a restaurantes, cafeterías, comercios y otros negocios de alimentos y bebidas.PublicidadPublicidadEn el caso de los visitantes internacionales, la oferta incluye hospedaje, gastronomía, comercio y servicios, reflejando la capacidad del sector para atender distintos perfiles de clientes, indicó.La gastronomía continúa siendo uno de los principales motores económicos. Los establecimientos de alimentos y bebidas representan el 21,8 % de toda la actividad económica del Centro Histórico.Más de la mitad de los establecimientos de alojamiento incrementó sus ventas durante el último año y ninguno reportó reducciones, sostuvo la investigación del cabildo.La transformación digital, un reto pendiente para los negociosEl estudio identifica, además, un reto para el desarrollo del sector: acelerar la transformación digital de los negocios. Aunque cada vez es más común el uso de medios de pago electrónicos, todavía existe margen para ampliar las ventas en línea y la incorporación de herramientas tecnológicas que fortalezcan la gestión comercial es una de las conclusiones.Expertos analizan la integración y expansión del metroPara Andrea Flores, especialista en transporte, por sí solo, es un subsistema de transporte que forma parte de algo más grande que no termina de integrarse.La experta sostuvo que el sistema de transporte público debe prever la integración de medios de pago, tarifaria, operacional y física de todos los actores del sistema, es decir, que el usuario pueda pagar con una sola tarjeta el Metro, el trole y el bus convencional, y que, con una sola tarifa, se cubra la conexión con otras rutas en un periodo de tiempo.PublicidadAdemás, que las frecuencias estén interconectadas entre sí para que se pueda planificar mejor un viaje y que las bocas de acceso del metro conecten directamente a paradas del transporte público convencional. Para ella, aún es un desafío grande.Acerca de la anunciada ampliación hacia el extremo norte de la capital, opinó que podría ayudar a su consolidación, pues mencionó que una línea del Metro no puede verse como un proyecto terminado. Al final, indicó, es el eje estructurante de un sistema de transporte que debe crecer conforme crece también la ciudad, considerando, además, que actualmente la primera línea solo cubre el hipercentro y una parte del sur de la ciudad.“Consolidar la extensión de la primera línea incrementa la cobertura del sistema, siempre que se conciba como una red que puede mejorar también la integración con el transporte de superficie”, dijo.Claves para la consolidación del sistema de transporteSegún Luis Borja, Ph. D. en proyectos de transporte, el Metro ha demostrado ser un catalizador real de actividad económica en su zona de influencia, pero para consolidarse como sistema de transporte, no solo como una línea, le faltan varias piezas clave que las resumió en tres conceptos.Primero, añadió, debe haber una integración tarifaria real con el resto de la red (buses, Ecovía, Trolebús), que hoy sigue siendo fragmentada. Segundo, un salto tecnológico básico. A diferencia de prácticamente cualquier sistema de metro a nivel mundial, el de Quito no acepta pago con tarjeta de débito o crédito, y el proceso de obtener la tarjeta ciudad y recargarla sigue siendo innecesariamente complejo. Eso explica las filas que todavía se ven en las estaciones para comprar un simple ingreso, y refleja que Quito está a la retaguardia en materia de tecnología de transporte, indicó.Y tercero, la integración con parqueaderos en las estaciones terminales, especialmente Quitumbe y Labrador, porque ha observado que buena parte de los usuarios llega en vehículo privado y usa el Metro más como un sistema de turismo de fin de semana que como transporte cotidiano.“Son justamente los usuarios turísticos que se dirigen al centro histórico quienes más necesitan esa infraestructura de parqueo en los extremos. Mientras esas piezas no cierren, el Metro va a seguir siendo una isla de eficiencia dentro de un sistema que en conjunto sigue siendo ineficiente”, indicó Borja. (I)