La alcaldesa de València, María José Catalá, ha declarado este miércoles ante la jueza de la dana que la mañana de la catástrofe, apenas 20 minutos después de la activación de la alerta roja, convocó la reunión del Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal) de València —la versión local del Cecopi— a pesar de que el secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, le había dicho que la situación “parecía tranquila”, según informan a elDiario.es varias fuentes conocedoras de la testifical. La actuación de la primera edil del PP contrasta con el papel menos ágil del Consell. Y es que se puso en marcha el Cecopal a pesar de que “según el plan de actuación municipal no teníamos obligación de hacerlo al estar en pre-emergencia”, ha afirmado Catalá.

La reunión de coordinación de la emergencia se convocó a las 10.20 y se inició a las 11.00, al mismo tiempo que se celebraba el pleno municipal, ha explicado la alcaldesa. En el Cecopal, a lo largo de la mañana y después de la activación por Emergencias de la alerta hidrológica relativa al barranco del Poyo, se adoptaron decisiones y acuerdos tales como suspender las actividades docentes o habilitar dos pabellones de acogida, según ha destacado la testigo.