En una reuni�n celebrada en Luxemburgo en un ambiente con aire acondicionado, los ministros piden un 'estudio de viabilidad' para hacer frente a la situaci�n del continente que m�s r�pido se calienta en el mundo.Durante la ola de calor extremo de junio, la polic�a roci� a los berlineses con ca�ones de agua para refrescarlos y los bomberos de Praga desplegaron sus mangueras. Los parisinos se zambulleron en el Canal Saint-Martin. Los espa�oles se refugiaron en las bibliotecas.Fue un breve respiro antes de que la tercera gran ola de calor que azota Europa esta semana elevara nuevamente las temperaturas a 40 �C en Espa�a y Francia, avivando los incendios forestales y presionando a los responsables pol�ticos para que se preparen para condiciones cada vez m�s letales en el continente que se calienta m�s r�pidamente.Dado que las �ltimas estimaciones cient�ficas indican que el aumento de la temperatura media global se acerca a 1,4 �C en la era industrial, la sociedad deber� prepararse para un clima cada vez m�s extremo, advierten los expertos."Europa se est� calentando a m�s del doble del ritmo medio mundial y los europeos est�n expuestos a un estr�s t�rmico mayor que nunca debido a la continua quema de combustibles f�siles", afirma Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus, la agencia europea de observaci�n de la Tierra.El desaf�o es urgente: las cifras provisionales de salud p�blica francesas muestran alrededor de 2.025 muertes m�s de las habituales en junio como resultado de la �ltima ola de calor, y una estimaci�n a nivel continental sit�a la cifra total en 20.000."La deficiencia m�s flagrante es que ni siquiera la mitad de los Estados miembros europeos cuentan con un plan nacional de acci�n sanitaria contra el calor", denunciaba Hans Kluge, director regional de la Organizaci�n Mundial de la Salud para Europa, tras una reuni�n informativa de emergencia esta semana.Todos los Estados miembros de la UE han adoptado pol�ticas nacionales de adaptaci�n, adem�s de los esfuerzos declarados para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El comisario de Clima, Wopke Hoekstra, presentar� a finales de este a�o un plan de resiliencia clim�tica que abarcar� toda la econom�a, seg�n informaron funcionarios, que incluir� la renovaci�n y el dise�o de edificios, as� como la adaptaci�n del transporte.La UE tambi�n est� desplegando su mayor respuesta transfronteriza a los incendios forestales, despu�s de que m�s de 200.000 hect�reas se quemaran en un a�o 2025 r�cord. Casi 800 bomberos se desplegar�n estrat�gicamente en todo el bloque para apoyar a los pa�ses afectados por los incendios.Pero la mayor parte de la responsabilidad recae en las autoridades nacionales y locales, y muchos pa�ses siguen sin estar preparados. En ciudades como Par�s, Bruselas y Berl�n, los edificios antiguos no est�n dise�ados para aislar el calor. Muchas ciudades europeas densamente pobladas ofrecen escaso acceso a zonas verdes y cursos de agua.Mientras tanto, seg�n la Agencia Internacional de la Energ�a, aproximadamente una quinta parte de los hogares europeos cuenta con aire acondicionado, con enormes disparidades que van desde tan s�lo el 7% en Alemania hasta casi el 80% en Grecia.En toda Europa, como en otros lugares, los m�s pobres suelen ser los m�s expuestos. En Bruselas, las autoridades indican que las temperaturas nocturnas son hasta 9 �C m�s altas en las zonas densamente pobladas y desfavorecidas que en las zonas verdes del sur de la capital belga, donde residen muchos de los habitantes m�s adinerados de la ciudad, incluidos altos funcionarios de la UE.Ans Persoons, secretaria de Estado de Medio Ambiente y Clima de la ciudad de Bruselas, promete subvencionar la eficiencia energ�tica de los edificios e impulsar los planes, largamente postergados, para habilitar zonas de ba�o al aire libre en los canales y piscinas de la ciudad, pero estas no estar�n listas hasta 2032. "En Bruselas, tenemos muchas piscinas al aire libre, pero todas est�n en jardines privados", declara a Financial Times.Seg�n la Comisi�n Europea, desarrollar la resiliencia tendr� un coste enorme, que puede alcanzar los 70.000 millones de euros anuales hasta 2050.Durante un almuerzo con aire acondicionado en Luxemburgo, en plena ola de calor, los ministros europeos del Clima pidieron que se elaborara un "estudio de viabilidad" para la implementaci�n de medidas preventivas, seg�n fuentes cercanas a las conversaciones.Un diplom�tico se�al� que no exist�a un sistema de incentivos similar al del sistema de comercio de derechos de emisi�n de la UE, que ha impulsado a las industrias a reducir las emisiones mediante la imposici�n de un coste al carbono.Pero no hacer nada ser�a a�n m�s costoso: los da�os causados por el cambio clim�tico a trav�s de inundaciones, sequ�as e incendios, y la p�rdida de actividad econ�mica, alcanzaron unos 90.000 millones de euros en 2025, advirti� el funcionario, y se prev� un mayor n�mero de v�ctimas este verano, lo que ha llevado a los pol�ticos a nivel nacional y local a preparar un conjunto heterog�neo de medidas de protecci�nMadrid: refugio en interiores y vigilancia de los incendiosEspa�a est� acostumbrada al calor intenso, pero el Gobiernos nacional y las administraciones regionales a�n se esfuerzan por adaptarse a los recientes picos de calor y los incendios forestales.Tras los devastadores incendios del a�o pasado, el Gobierno adelant� el inicio de la campa�a anual de prevenci�n de incendios de junio a enero y reforz� su cuerpo de bomberos con nuevos aviones, helic�pteros, drones y veh�culos todoterreno.El Ministerio de Energ�a y Medio Ambiente actualiz� el mes pasado un plan de adaptaci�n al cambio clim�tico, con una propuesta para crear m�s zonas verdes y sombreadas. La semana pasada tambi�n anunci� que destinar�a 200 millones de euros de un fondo nacional de eficiencia energ�tica para mejorar los sistemas de calefacci�n y refrigeraci�n en los centros educativos.En Barcelona, el ayuntamiento est� utilizando los fondos procedentes de la tasa tur�stica para instalar aire acondicionado en cientos de colegios. Adem�s, ha entregado pulseras de alerta a 1.400 limpiadores, jardineros y otros empleados que trabajan al aire libre para controlar el estr�s t�rmico.Los ayuntamientos est�n transformando espacios p�blicos como bibliotecas y polideportivos en "refugios clim�ticos". Madrid incluso ofrece proyecciones de pel�culas gratuitas, conciertos y espect�culos de flamenco en recintos climatizados para atraer a quienes no tienen aire acondicionado en casa.Roma: habituaci�n al clima caribe�oCuando el Ministerio de Salud italiano emiti� una alerta roja por la ola de calor en 18 ciudades hace dos semanas, Ignazio La Russa, presidente del Senado y cofundador del partido gobernante Hermanos de Italia de la presidenta Giorgia Meloni, rest� importancia a los efectos del cambio clim�tico en los italianos. Meloni no se pronunci� al respecto."Muchos dicen sobre el cambio clim�tico: '�Dios m�o, un clima caribe�o se aproxima a Europa!'", dijo La Russa. "Bueno, muy bien, pero el Caribe ha convivido con este clima durante mucho tiempo y est� sobreviviendo. Eso significa que nos acostumbraremos al clima caribe�o. No significa que todos vayamos a morir".Seg�n los cr�ticos, esta ret�rica refleja el enfoque pol�tico. Italia aprob� un plan integral de adaptaci�n al cambio clim�tico en 2023 para ayudar a los habitantes de las ciudades a sobrellevar el calor extremo, pero ha hecho poco para implementarlo."A d�a de hoy, este plan b�sicamente est� guardado en un caj�n", denuncia Mariateresa Imparato, responsable de justicia clim�tica de Legambiente, la mayor organizaci�n ecologista nacional de Italia.Si bien los centros hist�ricos de las ciudades italianas se construyeron teniendo en cuenta el calor, Imparato afirma que la mayor�a de los barrios m�s nuevos y menos pr�speros no est�n preparados. "Faltan zonas verdes urbanas; cuando existen, no se mantienen o son inaccesibles. Incluso elementos tan b�sicos como las marquesinas de autob�s y metro carecen de sombra".Berl�n: huida a los lagosLas temperaturas en Berl�n superaron los 41 �C y establecieron un nuevo r�cord para un mes de junio, lo que llev� a muchos berlineses a escaparse a los lagos y las costas. Mientras que entre 2018 y 2024 se registraron 21 d�as con temperaturas superiores a los 30 �C en la capital alemana, esta cifra alcanzar� los 40 en 2080 si el cambio clim�tico avanza sin tregua, seg�n estimaciones del Banco Mundial.Sin embargo, la ciudad no implement� su primera estrategia contra el calor hasta finales del a�o pasado, m�s de dos d�cadas despu�s de que Par�s lo hiciese tras la devastadora ola de calor de 2003. Entre los objetivos se incluyen la plantaci�n de �rboles, la instalaci�n de fuentes de agua potable y la construcci�n de edificios m�s resistentes al calor. La identificaci�n de las zonas frescas a�n est� incompleta.Los expertos afirman que el pa�s en general no est� preparado para temperaturas m�s altas. El sistema federal, que divide a Alemania en 16 estados, impide una estrategia unificada contra el calor. S�lo siete de los 16 estados cuentan con un plan de protecci�n contra el calor para sus municipios.El gobierno del canciller Friedrich Merz se ha comprometido a invertir alrededor de 10.000 millones de euros anuales en resiliencia clim�tica durante la pr�xima d�cada. Sin embargo, la implementaci�n pr�ctica suele recaer en los municipios, muchos de los cuales tienen problemas de personal y de capacidad para llevarla a cabo, explica la climat�loga Anne Zimmer.Los planes de Merz para incorporar la adaptaci�n al cambio clim�tico en la Constituci�n permitir�an la contribuci�n federal a la financiaci�n de medidas de protecci�n contra el calor, pero esto requiere negociaciones dif�ciles para obtener la mayor�a en el Parlamento y el Consejo Nacional. Un portavoz del Ministerio del Clima declar�: "Se requiere un per�odo de preparaci�n muy largo, y eso es algo que debemos aceptar".Mientras tanto, "los costes de la atenci�n m�dica, las tasas de mortalidad, el absentismo laboral y los da�os a la infraestructura aumentar�n" si no se implementan medidas preventivas de manera efectiva, advierte la profesora Claudia Kemfert, economista especializada en energ�a y clima.Par�s: carrera por el aire acondicionadoCuando las temperaturas alcanzaron un r�cord de 40 �C en junio, se desat� una batalla pol�tica sobre la falta de preparaci�n del pa�s frente al cambio clim�tico.El partido ultraderechista Agrupaci�n Nacional (RN), en un giro radical respecto a su postura previa de escepticismo sobre el cambio clim�tico, exigi� un plan nacional masivo para instalar aire acondicionado en lugares como escuelas, hospitales y residencias de ancianos.La RN ha criticado duramente a los sucesivos gobiernos del presidente Emmanuel Macron por no favorecer la instalaci�n de sistemas de refrigeraci�n y a los partidos de la izquierda por su oposici�n al aire acondicionado y su defensa de soluciones como la plantaci�n de �rboles y la instalaci�n de persianas. Incluso el Partido Verde, que hab�a calificado el aire acondicionado de "inadecuado" en su programa, admiti� su necesidad.El primer ministro S�bastien Lecornu afirm� que el aire acondicionado puede ser parte de la soluci�n, pero no "una respuesta autom�tica" dado su coste. Aun as�, se apresur� a encargar 100 millones de euros en unidades de refrigeraci�n y ventiladores para hospitales e instruy� a los carteros para que visitaran a las personas aisladas en sus domicilios.Francia tambi�n se enfrenta al reto de unos edificios cuya modernizaci�n resulta compleja ante las estrictas normas existentes para preservar sus ciudades hist�ricas. Casi todo Par�s, con sus caracter�sticos tejados de zinc y metal propios del estilo haussmanniano, est� sujeto a estas restricciones, que a menudo llevan a las autoridades a rechazar incluso soluciones sencillas como las persianas.Durante la reciente ola de calor, la mayor�a de las personas mayores fallecieron en sus hogares y no en residencias, a diferencia de la hist�rica ola de calor de 2003 que caus� cerca de 15.000 muertes, lo que ha llevado al Gobierno a argumentar que se han logrado avances desde entonces.Z�rich: bombeo de agua fr�a de los lagosSuiza se est� calentando m�s r�pido que el resto de Europa y m�s del doble de r�pido que el resto del mundo, debido en gran parte a que el deshielo de sus glaciares y de su nieve deja al descubierto m�s suelo oscuro que absorbe los rayos del sol.En respuesta, sus autoridades quieren aprovechar al m�ximo algunos de sus recursos naturales: los numerosos lagos del pa�s alpino.Suiza est� realizando fuertes inversiones en redes de refrigeraci�n centralizadas alimentadas por agua de los lagos. El sistema GeniLac de Ginebra extrae agua a unos 45 metros por debajo de la superficie del lago Lem�n, donde las temperaturas se mantienen cerca de los 7 �C durante todo el a�o, para proporcionar refrigeraci�n directa y calefacci�n mediante bombas de calor. Se espera que este sistema intensivo en capital alcance un coste de hasta 900 millones de francos suizos (975 millones de euros).El sistema se est� expandiendo por todo el cant�n y est� dise�ado para dar servicio a edificios residenciales, comerciales y p�blicos, con recientes reducciones en las tarifas de conexi�n para incentivar la incorporaci�n de edificios m�s peque�os.Otras ciudades suizas est�n dise�ando proyectos en torno a los lagos de Z�rich, Lugano y Lucerna. Z�rich, por ejemplo, ha aprobado una inversi�n de m�s de 300 millones de francos suizos en su sistema CoolCity para el centro de la ciudad.Sin embargo, algunos desean que el pa�s relaje sus restricciones tradicionalmente severas sobre el aire acondicionado, vigentes por temor a que aumente la demanda de electricidad y genere calor residual. Un comerciante de materias primas con sede en Ginebra explica que ha instalado una unidad de aire acondicionado ilegal. "Mucha gente lo hace, dada la dificultad para obtener la aprobaci�n", afirma.El Departamento de Energ�a de Ginebra ha declarado que est� estudiando formas de simplificar el proceso administrativo para la instalaci�n de aire acondicionado residencial, argumentando que la refrigeraci�n "no debe demonizarse".Pero las autoridades recalcan que el aislamiento, la protecci�n solar, la ventilaci�n natural, las zonas verdes urbanas y la refrigeraci�n centralizada siguen siendo la respuesta preferida a largo plazo.Atenas: refugio frente al calor y seguimiento de las alertas de incendios.Las temperaturas m�ximas en la capital griega alcanzan habitualmente los 35 �C en julio y agosto, pero en los �ltimos cinco a�os han superado los 40 �C, provocando noches sofocantes debido a que el hormig�n de la ciudad retiene el calor mucho despu�s del atardecer.Junto con Los �ngeles, Miami y Freetown, Atenas cuenta desde 2020 con un responsable de gesti�n del calor, cuyo objetivo es crear un modelo m�s sistem�tico para adquirir resiliencia a las altas temperaturas.Atenas clasifica las olas de calor seg�n el riesgo para la salud utilizando datos meteorol�gicos y de mortalidad locales, y ofrece mapas de calor en tiempo real, puntos de refrigeraci�n y rutas peatonales m�s seguras a trav�s de una aplicaci�n m�vil. Las cl�nicas municipales disponen de una l�nea telef�nica de asesoramiento m�dico.La ciudad tambi�n ha publicado una "gu�a de supervivencia" que insta a los residentes a reorganizar su vida diaria en funci�n del calor: realizar las gestiones durante las horas m�s frescas, evitar desplazamientos innecesarios al mediod�a, usar sombreros y ropa de colores claros, ducharse con agua fr�a con frecuencia y seguir otras recomendaciones pr�cticas.Una red de cuatro sat�lites lanzada en mayo monitoriza los incendios forestales. Tambi�n se han rehabilitado antiguas fuentes de agua subterr�neas.Pero Atenas sigue siendo una ciudad densamente poblada de hormig�n, con escasos espacios verdes, un tr�fico denso y contaminante, y bloques de apartamentos que act�an como radiadores.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. 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