La capacidad para comunicar se ha convertido en una de las habilidades más valoradas tanto en el ámbito profesional como en el personal. Hablar en público, defender una idea o afrontar una conversación difícil son situaciones habituales en las que la preparación y la escucha pueden marcar la diferencia. Sobre ello ha reflexionado Iván Espinosa de los Monteros, alejado ya de la primera línea política y centrado en proyectos divulgativos. Durante una conversación en el pódcast Saber Comunicar, el exdiputado repasó algunas de las lecciones que ha aprendido a lo largo de su trayectoria y defendió que la comunicación efectiva no depende únicamente del talento, sino de un entrenamiento constante. "La comunicación, como todo, tiene una parte siempre de talento, pero sobre todo tiene una gran parte de aprendizaje", afirma durante la entrevista. Uno de los momentos más llamativos de la conversación llegó al recordar su experiencia en el Congreso de los Diputados. Espinosa de los Monteros explicó que, con el paso del tiempo, llegó a sentirse frustrado por la forma en la que se desarrollaban muchos debates parlamentarios. "Y yo veía el Congreso y digo, aquí lo primero no veo que se escuchen", comentó al analizar cómo, a su juicio, muchos intercambios de argumentos terminaban convirtiéndose en discursos paralelos en los que cada parte defendía su posición sin atender realmente a la del contrario. Para el exdirigente político, esa falta de escucha impide que el debate cumpla su verdadera función. En lugar de servir para acercar posturas o contrastar argumentos, considera que muchas veces se convierte en una sucesión de intervenciones destinadas únicamente a reafirmar posiciones previamente establecidas. A su juicio, escuchar activamente es una de las habilidades más infravaloradas en cualquier conversación. De hecho, sostiene que prestar atención al interlocutor proporciona herramientas para responder con mejores argumentos y comprender mejor el contexto de cada situación. "Si no estás escuchando al otro es muy difícil que le rebatas", asegura al abordar la importancia de recuperar esa capacidad desde la educación. TE PUEDE INTERESAR Más allá de la política, Espinosa de los Monteros insistió en que la comunicación es una competencia útil en prácticamente cualquier ámbito de la vida. Desde una entrevista de trabajo hasta una negociación familiar o una presentación profesional, considera que aprender a expresarse con claridad aporta ventajas evidentes. En ese sentido, rechaza la idea de que los buenos comunicadores improvisen constantemente. Según explica, detrás de una intervención eficaz suele haber muchas horas de preparación. "Todo se entrena", repite en varias ocasiones durante la entrevista, convencido de que la práctica permite mejorar incluso a quienes parten con más timidez. Uno de los consejos que ofrece para afrontar situaciones complejas consiste en anticipar los distintos escenarios posibles. Antes de una rueda de prensa, un debate o una entrevista, recomienda imaginar las preguntas que podrían surgir y ensayar las posibles respuestas para reducir la incertidumbre cuando llegue el momento. También defiende la importancia de adaptar el mensaje al contexto y a la audiencia. No es lo mismo dirigirse a un auditorio, participar en un debate, intervenir en televisión o mantener una conversación privada. Durante la entrevista recordó además algunas de las enseñanzas que recibió de un profesor especializado en gestión de crisis mientras cursaba un MBA en Estados Unidos. Aquel docente utilizaba ejemplos reales para mostrar cómo comunicar bajo presión y cómo responder en situaciones especialmente delicadas, una formación que Espinosa de los Monteros considera decisiva en su trayectoria profesional. El exdiputado también compartió recomendaciones prácticas para quienes desean transmitir mayor seguridad al hablar en público. Entre ellas, preparar bien el contenido, conocer a fondo el tema, formular preguntas inteligentes cuando se acude a una entrevista laboral y visualizar previamente los distintos escenarios que pueden producirse. Otro de los aspectos sobre los que puso el foco fue la gestión de los egos en cualquier organización. Considera que un cierto nivel de confianza es positivo, pero advierte de que un exceso puede dificultar la cooperación y generar conflictos innecesarios. La capacidad para comunicar se ha convertido en una de las habilidades más valoradas tanto en el ámbito profesional como en el personal. Hablar en público, defender una idea o afrontar una conversación difícil son situaciones habituales en las que la preparación y la escucha pueden marcar la diferencia. Sobre ello ha reflexionado Iván Espinosa de los Monteros, alejado ya de la primera línea política y centrado en proyectos divulgativos.