La Justicia francesa ofreció este martes un caramelo con un sabor agridulce a la líder de la extrema derecha en Francia. Marine Le Pen ha decidido comerlo sin rechistar, puesto que le ofrece la posibilidad de presentarse a las elecciones presidenciales en Francia del año que viene.Publicidad"Esta noche soy candidata a las presidenciales" y "no cambiaré de opinión", aseguró en una entrevista para los informativos de TF1, la cadena más vista del país vecino. "No hay ningún escenario en que no pueda presentarme" a esos comicios, añadió con un tono desafiante.El Tribunal de Apelación de París apostó por una vía intermedia en la sentencia en segunda instancia por el caso de los falsos asistentes en el Parlamento Europeo. No absolvió a la dirigente de Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés). Pero tampoco mantuvo la misma pena que en primera instancia, cuando la habían condenado a cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación a efectos inmediatos. Finalmente, castigó a la líder ultra con una pena de tres años de prisión (dos de ellos exentos de cumplimiento), 45 meses de inhabilitación (de los cuales solo debe cumplir 15 de manera obligatoria) y una multa de 100.000 euros.La corte encabezada por la magistrada Michèle Agi dejó en manos de los franceses el futuro político de esta dirigente ultranacionalista, de 57 años. Con esta sentencia, evitó la responsabilidad de privar a un conocido político de presentarse a los comicios en un momento en que los jueces sufren duras críticas en Francia, tanto por sus veredictos condenatorios a políticos corruptos de la derecha (Le Pen, Nicolas Sarkozy…) como por la impunidad de la que se benefician los agresores machistas y los pederastas.En concreto, los jueces han permitido a Le Pen participar en la próxima carrera hacia el Elíseo al rebajar a un año y tres meses la parte de la inhabilitación cuyo complimiento es obligatorio. Como empezó a aplicarse desde el 31 de marzo de 2025 —entonces la corte pidió una aplicación inmediata—, ya lo ha cumplido. En el caso de la pena de prisión, los magistrados le han autorizado a que lleve un brazalete electrónico y respete un control judicial durante doce meses. PublicidadConfirmada la malversación de fondos públicos"Cuando uno depende de un magistrado para ir a un mitin o para ir a un mercado a repartir propaganda electoral… Cuando uno es candidato a unas presidenciales, debe tener libertad de movimientos y eso no es posible cuando lleva un brazalete electrónico", había recordado el pasado miércoles la dirigente ultra en una entrevista televisada. Apenas una semana después, Le Pen ha hecho una pirueta política. Pese a la condena a llevar un brazalete electrónico, ha justificado su candidatura con el hecho de que presentará un recurso ante la Corte de Casación, equivalente galo del Tribunal Supremo. "Ese recurso suspende la aplicación de la pena" y, por consiguiente, "participaré en la campaña sin un brazalete electrónico", ha defendido en el plató de TF1. La líder de la extrema derecha, sin embargo, corre el riesgo de que la Corte de Casación se pronuncie antes de las presidenciales, que se celebrarán el 18 de abril (primera vuelta) y el 2 de mayo.Le Pen ha asegurado que participará "en la campaña sin un brazalete electrónico"La magistrada Agi subrayó que ella "fue la instigadora" de esa trama y que su rol resultó "más peligroso" que el de otros dirigentes del partido. Por ese motivo, le aplicaron una pena más elevada que a los otros acusados, tras declararla culpable de un delito de malversación de fondos públicos. Además de esta dirigente nacionalista y xenófoba, la corte condenó a los otros once acusados. Sus penas oscilaron entre tres años y seis meses de prisión, siempre exentas de cumplimiento salvo que cometan nuevos delitos. También impuso una multa de un millón de euros al partido, lo que acentuará las dificultades financieras de RN.PublicidadEn total, la Justicia gala había estimado el año pasado en 4,4 millones de euros el dinero que el Frente Nacional —cambió de nombre en 2018— malversó a través de esta trama, que duró entre 2004 y 2016. El padre Jean-Marie Le Pen empezó ese modus operandi y luego la hija lo continuó a partir de 2011. Consistió en pagar a los trabajadores del partido en París como si fueran asistentes en Bruselas y Estrasburgo."Los autores" de esta trama "provocaron una ruptura en la igualdad (…) en la competición política", subrayó la presidenta del tribunal. “La corte ha repetido varias veces que había una gravedad evidente por este comportamiento y, en concreto, por el comportamiento de las élites”, declaró el abogado del Parlamento Europeo, Patrick Maisonneuve, al salir de la sala de audiencias. ¿Un mal escenario para la izquierda?Aunque se trata de una sentencia condenatoria y que no deja impunes las malas prácticas de la extrema derecha, los rivales de Le Pen temían un escenario inesperado —la opinión pública veía como más probable la candidatura del número dos de los lepenistas, el joven Jordan Bardella— como el que se produjo finalmente este martes. Sus adversarios consideran que la dirigente ultra puede salir reforzada de este proceso judicial. Y que gane enteros su reputación de política que tiene más vidas que un gato. Sin embargo, tiene muy poco de épico iniciar una campaña tras haber sido condenada por la malversación de varios millones de euros de la Eurocámara. "Al contrario de lo que Agrupación Nacional grita a los cuatro vientos, no hay ningún complot de la justicia contra ella. Incluso puede decirse que ella se ha beneficiado de una gran clemencia", reaccionó Marine Tondelier, presidenta de Los Ecologistas. "Tras una condena como esta, nadie debería poder presentarse", aseguró, por su lado, Fabien Roussel, secretario nacional del Partido Comunista. El líder de la Francia Insumisa (afines a Sumar o Podemos), Jean-Luc Mélenchon, prefirió quitar hierro a la pena final relativamente baja. "Nuestro objetivo es que el país se libre del RN y de sus candidatos a través de las urnas y la voluntad del pueblo", escribió en la red social X este dirigente socialecologista que compitió contra Le Pen en las elecciones presidenciales de 2012, 2017 y 2022. A pesar de que las fuerzas progresistas han arrancado la campaña de las presidenciales muy divididas y probablemente habrá varios candidatos en los comicios, Mélenchon ha tenido un buen inicio de campaña. Algunos sondeos ya le dan una intención de voto del 15%.PublicidadLa Francia Insumisa no solo aspira a que la debilidad de los partidos afines al presidente, Emmanuel Macron —no podrá presentarse debido al tope constitucional de dos mandatos— rebaje el porcentaje de votos necesario para clasificarse para la segunda vuelta, sino que también su candidato se convierta en la opción del voto útil de los franceses de izquierdas. Y que eso alimente la posibilidad de una segunda vuelta entre Mélenchon y Le Pen. El electorado progresista no podrá contar con la ayuda de los jueces para mandar a la papelera de la historia a este apellido asociado a las ideas más rancias y reaccionarias.