Jaled Quzmar dice que tiene el pelo blanco por culpa de su trabajo. No es para menos. Este abogado establecido en Ramala se dedica a defender los derechos de los menores palestinos, una tarea muy ingrata debido a la impunidad de la que parece gozar hoy Israel en lugares como Gaza y Cisjordania. “Lo que estamos viendo supera con creces mi imaginación”, afirma Quzmar (Kalkilia, 1964), quien esta semana está de visita por España para alertar de la desprotección que sufren los más pequeños bajo la ocupación israelí. Desde la organización que preside –el Centro Palestino para los Derechos de la Infancia–, se recuerda que más de 20.000 niños han muerto en Gaza desde que empezó la guerra.¿Cómo describiría la situación actual de los menores palestinos?Comencé a trabajar con niños en 1988 y jamás imaginé que llegaríamos a esta situación. Ahora los derechos fundamentales de la infancia se violan de forma sistemática y generalizada, y el derecho a la vida no se respeta. Es un desastre. Yo les digo a los israelíes que están creando un ejército de odio, porque hacen que cada generación se vuelva más radical que la anterior.En Gaza residen dos millones de palestinos, más de la mitad de los cuales son menores de 18 años. ¿Cómo es su vida diaria?Gaza es un cementerio para los niños. Está completamente destruida. Solo se ven tiendas de campaña entre las ruinas. No hay vida, la gente se muere de hambre. Tengo amigos ahí, y cada vez que los llamo, noto que están más desesperados porque no ven que su futuro vaya a mejorar. En Cisjordania también pasa eso: hay familias que llevan tres generaciones en campos de refugiados, y hay gente que ha sido desplazada por la fuerza y que no puede volver a casa para recoger sus pertenencias.Niños en un campo de desplazados en ciudad de Gaza, el pasado juevesAhmad Hasaballah / GettyMuchos menores palestinos han pasado gran parte de sus vidas bajo la guerra. ¿Cómo influye esto en su desarrollo?Parte de mi trabajo es hacer que los niños mantengan el optimismo, que piensen que el sufrimiento terminará. La otra opción es sentir frustración, y cuando un niño llega a ese punto, el suicidio o la muerte se convierten en una solución. Vemos a muchos menores que toman un cuchillo e intentan apuñalarse o atacar a un soldado. Para ellos, vivir o morir es lo mismo, ¿por qué no hacerlo? Y eso es fruto de las acciones israelíes: el plan de Israel es matar la esperanza de los palestinos. Así es fácil deportarlos y apoderarse de su territorio sin ningún coste.Estos menores, además de una ausencia de futuro, también sufren la falta de educación, ¿no?La educación es un derecho fundamental para todo niño, y en Palestina, el porcentaje de menores sin escolarizar ha alcanzado niveles sin precedentes debido a las restricciones israelíes. En Gaza, durante estos tres últimos años, no ha habido colegio, y la enseñanza en línea no es una opción, porque para eso necesitas un ordenador, internet... Hemos retrocedido siglos en este aspecto.Hace poco, una comisión de la ONU concluyó que Israel ha asesinado a niños de forma deliberada en Gaza. ¿Su organización ha podido documentar estos hechos?Sí, de hecho compartí con esa comisión parte de la información. El informe publicado es sólido, aunque no menciona más del 50% de lo que sucede. La realidad sobre el terreno va mucho más allá. Ahora es el momento de que se actúe a nivel político, pero no soy optimista.¿Y diría que esta práctica de asesinar niños es habitual ?Es una política, sí. Yo trabajé con el ejército israelí veinte años, pasaba más tiempo con ellos que con mi familia, y pude comprobar que los soldados reciben órdenes y las cumplen. No se las cuestionan. Una vez, hablando con un militar en Cisjordania, me preguntó: “¿Sabes por qué hay este muro alrededor de la prisión?”. Le respondí: “Sí, para impedir que los prisioneros salgan”. Me dijo: “No. Es para dejar mi cerebro fuera de él. Aquí dentro, no necesito pensar. Solo obedezco órdenes”.Lee tambiénEl pasado diciembre, trascendió que al menos 351 menores palestinos estaban detenidos en prisiones israelíes, más de la mitad sin cargos ni juicio. ¿Cuál es la situación hoy?Esa estadística es el última de la que disponemos. Hay más de 175 menores bajo detención administrativa. Esto significa que están en prisión sin saber por qué, y sin saber cuándo saldrán. Pueden pasar días, meses, años... Y quizás la cifra real sea mayor, porque ahora no se puede acceder a los presos. Antes, un abogado podía ver al detenido en 24 horas; hoy, con suerte, puede visitarlo cada seis meses.¿Seis meses?Sí, seis meses. Y la visita está sujeta a muchas condiciones: tienes que hablar con el detenido por teléfono, y no puedes transmitirle mensajes de sus familiares o amigos. Solo está permitido hablar de su caso. Si infringes las normas, la visita se suspende y no puedes volver durante unos meses más.¿De qué se suele acusar a los menores que van a juicio?A la gran mayoría se les acusa de haber publicado algo en redes sociales. A otros, de lanzar piedras o cócteles molotov. También se les acusa de usar bombas. Tengo que decir que mi organización trabaja para que ninguna facción palestina reclute a menores, y la gran mayoría lo acata.¿Y qué condenas reciben?Por publicar en redes sociales, entre seis y diez meses de prisión. Por lanzar piedras, alrededor de un año. Y por cualquier asunto militar, dos años o más.Jaled Quzmar dirige el Centro Palestino para los Derechos de la InfanciaÀlex Garcia¿Cuál es el principal obstáculo que enfrenta en su trabajo?Lo más difícil es que las familias no confían en los abogados porque estos no pueden darles las respuestas que buscan. Por ejemplo, ahora tengo una lista de 40 niños desaparecidos en Gaza. Algunos fueron sacados de los campamentos, otros desaparecieron tras ir a buscar comida a los punto de reparto de la Fundación Humanitaria para Gaza, donde las muertes eran habituales. De los 40 nombres, no he podido encontrar a ninguno. El ejército israelí dice que esa gente no existe, esa es su respuesta.¿Ahora es más difícil trabajar con los funcionarios israelíes?Israel solía hacer la vista gorda con quienes trabajan en derechos humanos, pero ahora hemos cruzado una línea roja al trabajar por la rendición de cuentas. Esto es considerado por Israel como un acto terrorista, y algunas organizaciones han sido designadas así.¿Y qué se puede hacer desde Europa para ayudar a resolver esta crisis?Presionar a los gobiernos para que impulsen la aplicación del derecho internacional y la rendición de cuentas. No se puede hablar de la solución de dos estados cuando se ve que no hay manera de implementarla, y no es posible seguir hablando de alto el fuego mientras se le proporciona a Israel cada vez más armas.Si pudiera enviar un mensaje a los líderes mundiales, ¿cuál sería?Que lo que está sucediendo en Palestina ante el silencio de la comunidad internacional se puede repetir en otras partes del mundo. Así que detengámoslo ya, antes de que se extienda.Periodista. Redactor de Internacional de La Vanguardia.
Jaled Quzmar: “El plan de Israel es matar la esperanza de los palestinos”
El abogado y director del Centro Palestino para los Derechos de la Infancia denuncia la desprotección que sufren los menores bajo la ocupación israelí








