El nuevo decreto de vivienda que el Gobierno anunció la semana pasada que aprobaría durante el mes de julio no se ha puesto aún en marcha, pero su convalidación en el Congreso —donde el texto tendrá que someterse a votación en un plazo máximo de 30 días hábiles tras salir del Consejo de Ministros— ya ha comenzado a ponerse cuesta arriba. Este martes, Podemos dejó claro que no tiene intención de votar a favor de ningún paquete de medidas que incluya nuevas exenciones fiscales para propietarios que pongan su vivienda en alquiler. Y esa es, precisamente, una de las exigencias de Junts que el Ejecutivo está dispuesto a satisfacer para intentar lograr el apoyo de los independentistas al decreto, imprescindible para que este se mantenga en vigor tras pasar por el parlamento.

Quien expuso esta línea roja para Podemos fue su secretaria general, Ione Belarra, que este martes aseguró en una rueda de prensa que “nadie puede esperar de Podemos que apoye regalos fiscales a los caseros”. “Ni por activa, ni por pasiva”, dejó claro Belarra, lo cual descarta tanto un voto a favor de un decreto que incluya esta medida como una abstención que facilitara su convalidación. “Así como hay votos imprescindibles en la derecha catalana, también hay votos imprescindibles en la izquierda”, argumentó Belarra para defender la posición de su partido. Y fuentes de la formación morada plantean que, si el Gobierno quiere aprobar estos incentivos fiscales, debería llevarlos al Congreso en un decreto separado al de las medidas de vivienda.