No hay equilibrio fácil para el Gobierno esta legislatura. Y lo que intenta conseguir por la derecha en el Congreso, lo pierde por la izquierda. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha advertido este martes al Ejecutivo de que ellos no apoyarán “ni por activa, ni por pasiva” un decreto de vivienda que incluya beneficios fiscales para los caseros, una de las modificaciones a las que estaría dispuesto el PSOE para atraer el voto positivo de Junts, fundamental para que la prórroga de los alquileres salga adelante. De momento, ni siquiera el Consejo de Ministros ha aprobado esta norma, pero los socialistas pactaron con Sumar que llevarían de nuevo la medida —promovida por el socio minoritario y que fue tumbada a final de abril en la Cámara baja con los votos en contra de PP, Vox, Junts y UPN y la abstención del PNV— cuando hubiese ya un acuerdo con los grupos para que vea la luz verde. El Gobierno quiere evitar arriesgarse así a una nueva derrota parlamentaria en un momento de extrema debilidad, con varios frentes judiciales abiertos que cercan al entorno del PSOE. Desde hace semanas, en el entorno del Gobierno han reconocido contactos con el grupo del partido de Carles Puigdemont, aunque oficialmente no hay negociaciones en marcha. Ya antes de que decayera el primer decreto, Junts vinculó su apoyo al avance en otras cuestiones pendientes de la legislatura, como el IVA franquiciado a los autónomos, deducciones fiscales para los caseros o recuperar la deducción por hipoteca.“Nadie espera demasiado de ese real decreto. Este Gobierno no ha hecho nada para solucionar el problema de la vivienda. Nadie puede esperar que Podemos apoye, ni por activa ni por pasiva, que Podemos apruebe regalos fiscales a los caseros. Si hay votos imprescindibles en la derecha catalana, también los hay en la izquierda”, ha advertido la diputada Belarra en rueda de prensa. Fuentes del partido añaden que sus cuatro votos valen tanto como los de Junts y que no es aceptable que unos tengan la capacidad de bloquear y ellos no. “Que troceen el decreto de vivienda”, proponen. “El Gobierno ha hecho tantas barbaridades que tenemos argumentos de sobra”, advierten.Al igual que Sumar, Podemos ha hecho de la vivienda una de las banderas esta legislatura, reclamando al Gobierno una intervención del mercado a la que el PSOE se resiste y achacando a la ausencia de políticas eficaces para paliar la crisis una futura derrota electoral en generales. La ley de vivienda, de 2023 y que se ha demostrado ineficaz ante la negativa de los gobiernos autonómicos del PP a aplicarla, fue también negociada por la propia Belarra con el Ministerio de Transportes. Si Junts apoyase finalmente el decreto (para el que no hay aún concreción de texto ni fecha de aprobación), sería necesaria al menos la abstención de Podemos para que la prórroga saliese adelante. En una rueda de prensa posterior, la portavoz adjunta de Sumar, Aina Vidal, ha apuntado a la posibilidad de que ese decreto llegue al Congreso en un pleno extraordinario en julio. La diputada de Comuns ha minimizado la amenaza de Podemos. La portavoz ha apuntado que “no sería comprensible” que, ante la posibilidad de traer un decreto que “beneficiaría a más de tres millones de personas”, un partido de izquierdas no lo apoyara “por maximalismo”. Y ha añadido: “No tengo ninguna duda de que, llegado el momento, Podemos hará lo que tiene que hacer, porque tiene un compromiso con sus votantes”. Vidal se ha mostrado también muy dura con los independentistas. “Yo no tengo fe, no soy creyente. Creo en la presión, la política y los intereses. Creo que el desplome electoral de Junts les tiene que haber hecho pensar dos veces qué han hecho mal. Y que el haber hecho mala política en el Congreso les haya pasado factura (…) Junts tiene la oportunidad de demostrar que le importa un poquito la ciudadanía de Cataluña”, ha alentado.