Este miércoles se conmemoró el Día Nacional de la Conservación del Suelo y la radiografía de nuestros campos enciende luces de alarma. Estudios recientes realizados por la asociación civil Fertilizar, en conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), analizaron suelos en el país en materia de nutrientes y se observa un deterioro muy marcado a medida que pasan los años. El fenómeno no es nuevo, pero la brecha entre lo que la tierra genera y lo que recibe por parte de los productores se está profundizando de una manera vertiginosa.
Para entender la dimensión local de este diagnóstico, Perfil Córdoba dialogó con el Ing. Agrónomo Pablo Hernández, Director del Laboratorio Easyagro, especialista en análisis y diagnóstico de suelos. “No hay que echarle la culpa a la soja, sino a la falta de reposición de nutrientes en todos los cultivos: maíz, trigo, maní, en todo Córdoba. El nivel de extracción actual no llega a ser compensado por la reposición que hace el productor”, advirtió.
La paradoja de los rindes récord
La paradoja que se vive en el campo cordobés y que en un futuro puede traer fuertes dolores de cabeza al sector es que gracias al éxito tecnológico y productivo del campo se están viendo rindes históricos en los cultivos, sin embargo Hernández advierte que se vienen aplicando las mismas dosis de fertilizantes que hace una década y citó un ejemplo reciente y contundente de la última campaña: “En trigo hubo casos donde históricamente rendía 2.500 kilos y pasamos a cosechas de 6.500 a 7.000 kilos. Un gran número, sin dudas, pero se dio en lugares donde los suelos no fueron fertilizados para semejante nivel de rendimiento”.










