Esta ilustración muestra un cuásar: un breve período de vida de una galaxia grande y brillante durante el cual grandes cantidades de material caen en espiral hacia su agujero negro supermasivo central, liberando luz energética en el proceso. Los cuásares son los objetos más luminosos del cosmos.Foto: ESAResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00Durante las últimas décadas, los científicos que se han encargado de estudiar el universo se han propuesto una tarea: saber qué pasó en los primeros días del cosmos, y cómo se formaron las galaxias y agujeros negros. Para esto, los astrónomos necesitan, entre otras cosas, identificar unos elementos conocidos como cuásares, que son los núcleos extremadamente brillantes y energéticos de una galaxia distante. Estos elementos representan una breve fase en la vida de una galaxia, pero permiten saber lo que ocurrió en el inicio, gracias a la cantidad de energía que liberan cuando caen en espiral hacia el agujero negro supermasivo que está en el centro de los cuársares.(Lea: Un cometa que pasa cada 5 años y los anillos de Saturno se podrán ver en el cielo este mes)Durante esa etapa, el núcleo de la galaxia brilla con más intensidad que cualquier otro objeto en el Universo, a menudo superando en brillo al resto de su galaxia anfitriona por cientos o miles de veces. Sin embargo, los cuásares de las primeras etapas del universo son difíciles de encontrar. Según la Agencia Espacial Europea (ESA), son raros, ya que pocas galaxias habían tenido tiempo de crecer lo suficiente, y su luz primordial es tenue y fácil de confundir con la de estrellas más cercanas a nosotros. Por esto, uno de los objetivos del telescopio espacial Euclid, lanzado en 2023 por la ESA, se ha enfocado en identificar esas luces, y ya hay resultados prometedores. De acuerdo con la agencia, el telescopio descubrió “un número sin precedentes de 31 nuevos cuásares en el universo primitivo, remontándonos a una época en la que el cosmos tenía apenas el 5% de su edad actual”, escribieron en un comunicado. (Lea: Así es el mapa más detallado del universo y fue creado por el telescopio James Webb)Para Daming Yang, de la Universidad de Leiden en los Países Bajos, autor principal del artículo sobre el descubrimiento de Euclid, estos primeros cuásares datan de la infancia del universo. “Al encontrarlos y estudiarlos, podemos comprender mejor cómo se formaron y crecieron tan rápidamente estos enormes sistemas, uno de los mayores misterios de la astrofísica”. La ESA afirma que los cuásares que se conocían hasta ahora “eran solo la punta del iceberg”, pues no se tenían registros de los primeros días del universo. Ahora, hay 12 nuevos cuásares que corresponden a los primeros 770 millones de años del universo. Dos son aún más jóvenes: se encuentran a poco más de 13.000 millones de años luz de distancia y surgieron durante los primeros 670 millones de años. “Este hallazgo duplica con creces el número de cuásares tan antiguos que conocemos”, afirma Antonio La Marca, investigador de la ESA en el equipo Euclid. El segundo cuásar más antiguo descubierto por Daming y sus colegas fue estudiado recientemente con mayor detalle por Silvia Belladitta y sus colaboradores. Estas observaciones revelaron que el cuásar se encuentra inmerso en una galaxia polvorienta y llena de gas que está formando intensamente nuevas estrellas, lo que sugiere cómo podría ser la galaxia anfitriona de un agujero negro supermasivo primitivo.“Son interesantes en sí mismos, pero también son máquinas del tiempo que nos permiten explorar el universo primitivo y comprender cómo se formó la primera generación de galaxias”, afirma Valeria Pettorino, científica del proyecto Euclid de la ESA.Aunque los científicos destacan el potencial de Euclid, también resaltan el trabajo de miles de científicos e ingenieros del Consorcio Euclid que trabajan para procesar los datos. 👩‍🔬📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre ciencia? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🧪🧬Conoce másTemas recomendados: