El Consejo de Ministros ha autorizado una transferencia de crédito de 2.984 millones de euros al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para ayudar al pago de las pensiones no contributivas, las que se otorgan a los trabajadores que no han cotizado lo suficiente para las contributivas, dado que no se financian a través de las cotizaciones de los trabajadores.De acuerdo con una nota de prensa publicada por el Ministerio de Hacienda, con esta transferencia se da cumplimiento a uno de los compromisos adquiridos con el Pacto de Toledo, en concreto, el relativo a las aportaciones del Estado para el pago de prestaciones.

Así, informa la nota, mientras que las prestaciones contributivas deben "depender básicamente de las cotizaciones sociales", en el caso de las prestaciones no contributivas "se debe efectuar exclusivamente a través de la imposición general" y además "han de ser financiadas, exclusivamente, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado", que llevan varios años prorrogados.

Dado la necesidad de financiar estas prestaciones (las pensiones no contributivas de jubilación e incapacidad), el Estado ha decidido transferir a la Seguridad Social la cantidad necesaria para pagarlas a sus cientos de miles de beneficiarios: esos 2.984 millones de euros de los que ha informado Hacienda.