En el primer trimestre del año, las cuentas de la Seguridad Social recibieron una inyección por parte del Estado de 9.815 millones de euros, que supone un 11,85% más que la percibida hace un año en los mismos meses. Esta cuantía supone un 25,7% del total de las previstas que se tienen que hacer para todo el año. Según los datos de Ejecución Presupuestaria –cuyas proyecciones están congeladas desde 2023 por la falta de Presupuestos Generales del Estado–, a lo largo del ejercicio el Estado transferirá 38.688,51 millones de euros.A los ingresos que se perciben a través del Estado a las cuentas de Seguridad Social también llegan recursos económicos propios (1.211,42 millones), de las comunidades autónomas (0,06 millones) y empresas privadas (10,51 millones) que suman un total de 11.037,91 millones de euros en los tres primeros meses, un 10,51% más que en el mismo periodo del ejercicio.

Estos recursos extraordinarios que recibe la Seguridad Social se realizan para cumplir con la Recomendación Primera del Pacto de Toledo, en la que se refiere a la necesidad de pagar parte del gasto en pensiones con ingresos obtenidos a través de impuestos y no por cotizaciones.

Se trata de unas transferencias que son necesarias para cubrir un gasto en pensiones de jubilación que en el primer trimestre de 2026 se ha incrementado un 5,77%, hasta los 30.139,85 millones de euros en el caso de las contributivas y 530,40 millones de euros de las pensiones de jubilación no contributivas (un 14,61% más). Este aumento interanual se debe a que cada vez la población está más envejecida, por lo que el gasto se irá incrementando a medida que se acerca a los años más "tensionados" del mercado laboral; y también como consecuencia de la revalorización anual de las pensiones conforme al IPC.