Un punto medio en el contexto de la polémica que se ha desatado en el país alrededor del empalme entre los gobiernos Petro y De La Espriella podría ser el anuncio que hizo la Contraloría General de la República de iniciar una mesa técnica, la cual tendrá lugar el 8 de julio.Tras reconocer el Gobierno electo de Abelardo De La Espriella, y teniendo en cuenta los mensajes emitidos por el presidente saliente Gustavo Petro, orientados a reconocer a Iván Cepeda como ganador, la entidad de vigilancia y control expresó que participará en el proceso de transición desde el punto de vista técnico.“Culminado el proceso electoral y efectuado el pronunciamiento de la autoridad competente, corresponde a todas las instituciones actuar con responsabilidad, serenidad institucional y respeto por el orden constitucional”, señaló la Contraloría. Contralor (e) Carlos Enrique Silgado Foto: Contraloría General / CortesíaEn ejercicio de sus competencias constitucionales y legales, la Contraloría General de la República instalará mañana, 8 de julio, a las 3:00 p. m., con la presencia del señor Vicepresidente electo, doctor José Manuel Restrepo Abondano, una mesa técnica de acompañamiento sectorial, un espacio que responde al deber institucional de proteger los recursos públicos. Durante la mesa técnica, la Contraloría entregará diagnósticos que recogen el estado actual de los sectores estratégicos del país, incluyendo la descripción relevante de cada sector, el análisis de indicadores, el estado de las políticas públicas, los riesgos identificados, las problemáticas actuales y coyunturales, el top de entidades vigiladas y las advertencias emitidas por el órgano de control. Se trata de información construida desde la vigilancia fiscal, basada en evidencia técnica y orientada a que el nuevo Gobierno conozca, con claridad y oportunidad, los asuntos que demandan atención prioritaria. Desde la Contraloría General de la República queremos hacer un llamado respetuoso a la sensatez y a la prudencia pero ante todo al sentido de responsabilidad que demanda este proceso de transición. De un lado para reconocer con respeto la elección de un nuevo Presidente así como el reconocimiento a la voluntad popular. Y de otro lado a realizar un proceso de empalme en el marco del respeto, la Constitución y la ley