Bruselas trabaja para reducir dependencias estratégicas de terceros países, también en el sector ganadero con un plan de acción para dar impulso y prioridad a la producción local. Es así que ha lanzado una estrategia para impulsar la competitividad ganadera, reducir riesgos en situaciones de crisis, fomentar el bienestar animal y crear una etiqueta para la carne comunitaria a través de campañas que fomenten "compra europea".El Plan de Acción sobre Proteínas tiene como objetivo aumentar la proporción de semillas oleaginosas y cultivos proteicos cultivados en la UE en la alimentación animal hasta el 35 % para 2035, frente al 25 % actual. El bloque comunitario depende, principalmente, de Brasil, Estados Unidos, Argentina, China, India y Paraguay para la producción de proteínas, ya que estos países concentran el 90% de la producción de soja que se utiliza en el pienso. La Comisión Europea ha lanzado una hoja de ruta para fomentar su soberanía en el ámbito de la ganadería y reducir los riesgos de las cadenas de suministro ante la volatilidad.
Otra de las finalidades de este plan es el de ayudar a los ganaderos a prepararse mejor para los retos futuros, mejorando su capacidad de respuesta, apoyando la adaptación a largo plazo y garantizando la rentabilidad. Para ello, será necesaria una combinación de ayudas públicas, inversión privada y un uso eficaz de los instrumentos comunitarios y a escala nacionales.









