España tuvo en Dallas varios motivos para sonreír. La selección española por Luis de la Fuente consiguió el pase a cuartos de final del Mundial ante un rival de entidad como Portugal, lo hizo con gol de un renacido Mikel Merino y bajo los mandos de un Rodri que mostró en ese partido su versión más reconocible en lo que va de torneo.Después de un inicio de Mundial gris, el jugador del Manchester City dio un paso adelante para ejercer de líder de la roja en el centro del campo, lo que le valió ser reconocido como el MVP del partido. La única mancha de su actuación fue el comportamiento que tuvo con Bernardo Silva, su ya excompañero del City.El centrocampista portugués, flamante fichaje del Real Madrid, no se tomó nada bien la burla de Rodri en la última ocasión de peligro en el área de Unai Simon cuando los lusos buscaban el empate a uno. Bernardo Silva cabeceó un balón que se marchó unos centímetros por encima de la portería. Tendido en el suelo tras el salto, el mediocentro madrileño fue a celebrar en la cara de su oponente que el remate no fuera a portería.Lee tambiénEsa reacción antideportiva encendió a Bernardo, que se fue directo hacia Rodri reprochándole esa actitud. “Me disculpo con Bernardo Silva por celebrar su fallo en la última jugada. Fue mi culpa. Me he equivocado. Le he pedido disculpas inmediatamente. Por la confianza que nos tenemos, todo queda ahí”, manifestó Rodri tras el partido.