El comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba ha asegurado este martes ante el juez que Leire Díez le ofreció un puesto en el equipo de asesores de Mercedes González a cambio de información sensible contra la UCO, de acuerdo con fuentes presentes en su declaración testifical. Ante el magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, Villalba ha ratificado todas las anotaciones que realizó tras sus dos encuentros con la supuesta fontanera del PSOE, los días 10 y 26 de marzo de 2025. El testigo ya aportó estas notas al Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, que fue el primero en investigar las presuntas cloacas. El contacto de Leire Díez con Rubén Villalba transcurrió de forma similar a otros encuentros que mantuvo con fiscales o empresarios, todos ellos enmarcados en las supuestas operaciones de fontanería política que investiga Pedraz. En esta ocasión, como en otras, Díez presumió de tener acceso al "one" del Gobierno. La presunta fontanera se habría acercado a Villalba, investigado en el caso Koldo por distribuir teléfonos seguros a la trama y expedientado en el cargo, precisamente por la situación procesal del comandante. Díez trató de aprovechar la situación del guardia civil, según se desprende de lo declarado por él este martes y en anteriores ocasiones, y le realizó determinadas ofertas. Entre ellas, le habría ofrecido ser asesor de Mercedes González si él estaba dispuesto a desvelar información que pudiera servir para atacar a la UCO, y más específicamente al teniente coronel Antonio Balas, que estaba a cargo de la unidad. Esto es lo que ha confirmado Villalba este martes, lo mismo que ya escribió en las actas en marzo de 2025 y ha confirmado previamente en otras declaraciones judiciales. La dinámica relatada por el testigo coincide con el modus operandi que tenía la trama supervisada por Santos Cerdán y financiada por el PSOE, según lo describen la UCO, la Fiscalía Anticorrupción y el magistrado instructor. La tesis investigadora dice que uno de los objetivos principales de las supuestas cloacas fue lograr información que pudiera dejar fuera de juego a la UCO, que tanto entonces como ahora dirige las principales investigaciones que afectan al Gobierno, al PSOE o al entorno familiar de Pedro Sánchez. En su reunión con Villalba, como en otras tantas, Leire Díez habría intentado hacer ver que estaba bien conectada en las altas esferas del Gobierno. En este caso, también presumió de tener acceso a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y aseguró que ella tenía poder para elegir quién sería el próximo DAO del Instituto Armado. Al menos según lo explicado este martes por el comandante Rubén Villalba, que ha afirmado que no dio credibilidad a las ofertas de Leire Díez —de acuerdo con fuentes presentes en su declaración—. En cualquier caso, Villalba se reunió por primera vez con Díez el 10 de marzo de 2025 y lo hizo de nuevo el 26 de marzo. El comandante ha precisado ante el juez que aceptó mantener un segundo encuentro tras consultarlo con su abogado, y con el objetivo de anotar todo lo que ella dijera. Su objetivo era destapar a Leire Díez, según ha expresado, dado que nunca pensó que Díez pudiera cumplir promesas como las que hizo: conseguirle un buen destino en la Guardia Civil o un puesto en el equipo de asesores de la directora de la Guardia Civil. González declarará el 16 de julio como imputadaMercedes González tendrá que acudir a declarar ante el juez el próximo 16 de julio, y tendrá oportunidad de aclarar si trató con Leire Díez sobre la situación de Rubén Villalba. Tanto ella como el DAO Manuel Llamas están imputados por un delito de prevaricación administrativa y otro contra la Administración de justicia. La propia González admitió en la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado que ha mantenido varias reuniones con Leire Díez. Sin embargo, negó que estuvieran relacionados con ningún intento de desacreditar a la UCO. Esta unidad considera que Díez habría logrado "instigar" a González para que iniciara "actuaciones administrativas contra la UCO". El pasado 27 de mayo, Pedraz ordenó a la UCO personarse en la Dirección General de la Guardia Civil, y los agentes interrogaron allí a varios compañeros, entre ellos al exjefe de la propia UCO, Rafael Yuste. Este apuntó que el director adjunto operativo (DAO) del Instituto Armado, el ahora imputado Manuel Llamas, le habría presionado para que se pusiera "de perfil" en las causas con incidencia política. El testigo vinculó esas presiones a las causas que tuvieran relación con el PSOE o el Gobierno.Además, relató una reunión en la que el entonces director general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, cargó contra un informe de la unidad relacionado con el caso del hermano de Pedro Sánchez, que tildó de "prospectivo y malintencionado". Según expuso Yuste, Marcos afirmó que la credibilidad de la UCO y de la Guardia Civil estaba "por los suelos" y solicitó que el siguiente informe de la UCO estuviera listo a la semana siguiente: "Tiene que estar analizado y que no haya nada".