El Tribunal de Apelación de París, encargado del caso de la líder de extrema derecha francesa Marine Le Pen, ha anunciado este martes un fallo que ha sacudido las perspectivas electorales del país: confirma parte de la condena de Le Pen por malversación de fondos públicos, pero al suspender la aplicación en firme de parte de la sentencia original, abre la puerta a que repita como candidata en los próximos comicios franceses, programados para el próximo abril. La condena original por malversación de más de 2,8 millones de euros, cuyo fallo se anunció en marzo de 2025, incluía tres años de cárcel (dos en firme a cumplir bajo arresto domiciliario con brazalete electrónico) y cinco de inhabilitación para concurrir a cargos públicos. Con su decisión este martes, el Tribunal de Apelación rebaja ligeramente la condena, manteniendo tres años de cárcel pero solo uno en firme con pulsera electrónica, y ha dejado en apenas 15 meses el plazo de inhabilitación en firme (de los 45 originales, 30 son de cumplimiento suspendido). Además, deberá pagar una multa de 100.000 euros. Es decir, según el tribunal de apelación, la política francesa ya habría cumplido con sus meses de inhabilitación, más que a tiempo para abril de 2027, fecha tentativa de los comicios presidenciales en Francia. A Le Pen solo le queda el escollo del año de condena en firme, que no tendrá que pasar en prisión, sino de semilibertad vigilada con una pulsera electrónica. TE PUEDE INTERESAR La decisión del Tribunal iba mucho más allá de la sentencia individual de la veterana política francesa: en caso de su inhabilitación en firme, su partido, Agrupación Nacional, debía hacer frente al riesgo de perder a su candidata más clásica en favor de un mucho más joven (aunque con proyección) Jordan Bardella, actual presidente de la formación. Ahora, las matemáticas dan la opción a Le Pen a repetir como candidata en las elecciones presidenciales de 2027, aunque tendrá que hacer campaña con pulsera electrónica. La decisión sobre su candidatura queda ahora en manos de la propia Le Pen, ya que había advertido que no haría campaña con pulsera electrónica. Según argumentó la política, llevar una pulsera electrónica le impediría hacer campaña adecuadamente, ya que tendría que solicitar autorización policial cada vez que celebrara un mítin en campaña. En la teoría, el "brazalete electrónico" en realidad se refiere en términos legales a "arresto domiciliario bajo vigilancia electrónica", con un horario limitado para salir, así como una zona de movimiento igualmente restringida. En cualquier caso, una reciente reforma legal francesa ha acelerado las reducciones de este tipo de pena, por lo que, ateniéndonos a la experiencia, Le Pen podría solicitar una reducción de hasta la mitad del tiempo, seis meses, si ofrece garantías necesarias. Hacia las 20.00 horas está prevista una comparecencia de la líder de Agrupación Nacional para comunicar sus impresiones sobre la sentencia. Decida lo que decida, ese discurso será, de facto, el inicio de la campaña electoral francesa, a la que el centro llega huérfano de candidato (Emmanuel Macron no puede presentarse), la derecha clásica de Los Republicanos muy vapuleada, y la izquierda con algunos éxitos electorales en las elecciones municipales, pero sus propias divisiones internas. Imitando el modelo del tándem estadounidense, esta formación ultra lleva años presumiendo del binomio compuesto por Le Pen y su ambicioso delfín, Bardella. Pero a medida que se acerca el día de la sentencia y la posible operación de traspaso de poder, no han parado de crecer las discrepancias entre sus dos principales dirigentes. "Desde hace tiempo hay dos líneas dentro del partido, que se distinguen tanto en política económica como en internacional. Mientras que Le Pen apuesta por el intervencionismo del Estado en cosas puntuales, como evitar el cierre de una fábrica, a Bardella se lo ve más cómodo con un lenguaje a favor de las empresas y con promesas de desregulación de la economía", explica a El Confidencial el politólogo Jean-Yves Camus, codirector del Observatorio de las Radicalidades Políticas. El Tribunal de Apelación de París, encargado del caso de la líder de extrema derecha francesa Marine Le Pen, ha anunciado este martes un fallo que ha sacudido las perspectivas electorales del país: confirma parte de la condena de Le Pen por malversación de fondos públicos, pero al suspender la aplicación en firme de parte de la sentencia original, abre la puerta a que repita como candidata en los próximos comicios franceses, programados para el próximo abril.
El tribunal de apelación confirma la sentencia de Le Pen, pero abre la puerta a que se presente a las elecciones de 2027
Este martes, el Tribunal ha rebajado a 15 meses el plazo de inhabilitación en firme de la política, por lo que las matemáticas le permitirán presentarse, aunque bajo una forma leve de "arresto domiciliario"











