El tribunal de apelación de París ha confirmado la sentencia dictada en primera instancia contra Marine Le Pen por malversación de fondos públicos, pero ha rebajado la pena a tres años de prisión, de los cuales dos en libertad condicional, así como a una pena de inelegibilidad de 45 meses, 30 de ellos condicionales. Por lo tanto, la Justicia despeja en apelación el camino a la líder de la extrema derecha para presentarse a las próximas elecciones presidenciales.

Le Pen, junto a varios antiguos eurodiputados del Frente Nacional (hoy rebautizado Agrupación Nacional), fueron condenados en primera instancia por un delito de malversación de fondos públicos. En concreto, los jueces establecieron que habían utilizado grandes sumas del dinero destinado a los asistentes parlamentarios de los eurodiputados para financiar otras actividades del partido en Francia.

La sentencia consideró probada “la existencia de un sistema organizado, centralizado y optimizado”, entre 2004 y 2016, con Marine Le Pen “en el centro” como última responsable del partido desde que tomó las riendas en 2011. El tribunal estimó que la formación lepenista malversó 2,9 millones de euros durante más de 11 años, a través del sistema de empleos ficticios que consistía en hacer que los asistentes parlamentarios de los eurodiputados trabajaran para el partido.