Marine Le Pen respiró aliviada este martes. También su partido, aterrorizado con la idea que la histórica líder del ultraderechista Reagrupamiento Nacional (RN) fuera inhabilitada y no pudiera presentarse a las elecciones presidenciales de 2027. El tribunal de apelación de París rebajó la pena de inhabilitación a la política a 15 meses, que podrá concurrir por cuarta vez consecutiva a los comicios. La sentencia, sin embargo, sí mantiene durante un año el brazalete electrónico a Le Pen, lo que la obligaría a realizar la campaña electoral en esas condiciones. Y esa fue, justamente, una de las situaciones por las que aseguró que no se presentaría y daría el relevo a su delfín, Jordan Bardella.El tribunal rebaja las penas de inhabilitación a los 11 acusados. En el caso de Le Pen el veredicto la sitúa en 15 meses, que se consideran ya cumplidos desde que se emitió la sentencia en primera instancia. El camino, en ese sentido, queda despejado. Pero impone un año de brazalete electrónico que, según algunas fuentes podría rebajarse en el curso de la condena por buen comportamiento.El tribunal alarga así el suspense y se sacude la responsabilidad de prounciarse sobre si Le Pen puede o no presentarse a las elecciones. Si quiere hacerlo, se desprende de la sentencia, podría. Pero deberá valorar ella misma si es oportuno que una potencial presidenta de la República acuda a los mítines de campaña con un brazalete electrónico de condenada o que pudiese llegar a tomar posesión de su cargo con ese dispositivo. La sentencia abre una gama de grises que solo Le Pen puede despejar. La líder del RN hablará este mismo martes, a las ocho de la tarde, en una entrevista en la cadena TF1, donde se espera que resuelva la duda que planea ahora sobre su futuro inmediato.En marzo de 2025, Le Pen, de 57 años, fue declarada culpable de malversación de fondos públicos por un tribunal francés, con una pena de cuatro años de cárcel —dos de ellos firmes, con un brazalete electrónico— y a una inhabilitación política de cinco años. La condena, que le impedía presentarse a cargos públicos y era de aplicación inmediata, fue recurrida, pero la Fiscalía apenas modificó su petición al Tribunal de Apelación: cuatro años de prisión, uno en firme, con brazalete electrónico, y cinco de inhabilitación.El RN ha intentado transmitir calma en los últimos meses. La teoría difundida era que el partido ultra estaba preparado para cualquier escenario. Si Le Pen resultaba inhabilitada, el vicepresidente de la formación, Jordan Bardella, de 30 años, tomaría el mando. El problema, observaban todos los cuadros dirigentes, es que su manera de enfocar la política, mucho más cercana a las élites económicas y empresariales.Le Pen ha escuchado la sentencia acompañada de algunos miembros de su partido, también imputados. Sonrió, habló con ellos durante la tensa espera del veredicto. Bardella, sin embargo, se conformó con verlo en televisión, como había visto la política toda su vida antes de que se acelerarán los acontecimientos y se convirtiera en el inesperado delfín de Marine Le Pen. La matriarca del clan no quiso que su delfín estuviera en la sala ni cerca, quizá intentando preservar su imagen como futuro candidato. También, consideran algunos, dejando algo de espacio entre ambos en un momento en que la relación se ha enfriado.
El tribunal rebaja la pena a Le Pen y abre la puerta a que sea candidata con un brazalete electrónico
La Justicia francesa permite a la líder ultraderechista concurrir a los comicios por cuarta vez consecutiva, pero si cumple su palabra respecto a las medidas de control impuestas deberá ceder el paso a Bardella










