Actualizado a las 13:31h.

El pasado domingo se produjo una desgracia que golpeó al sector vinícola español. Iván Sanz de 48 años, su esposa de 45 y dos de sus hijos, pedieron la vida en un accidente de tráfico ocurrido en la autovía A-67 a su paso por Herrera de Pisuerga (Palencia).

Al horrible siniestro solo sobrevivió la hija de 9 años, que fue trasladada muy grave al Complejo Asistencial de Burgos, donde «fue intervenida quirúrgicamente y, dentro de la gravedad, se encuentra estable», recogía el domingo Isabel Jimeno según informaciones de la Subdelegación del Gobierno en Palencia.

Su padre, Iván Sanz, era el director de la bodega Dehesa de los Canónigos, una histórica empresa familiar que lleva cinco generaciones dedicadas a elaborar vinos en la Ribera del Duero. Esta noticia ha supuesto un mazazo al mundo del vino español, ya que era conocido y querido por muchos compañeros del sector.

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