Actualizado Lunes,
julio
18:02La Milla de Oro del vino se viste de luto. Un negro que cubre de duelo a la Denominaci�n de Origen de la Ribera de Duero tras la tr�gica muerte de uno de los suyos en el brutal accidente de la A-67 en Herrera de Pisuerga (Palencia). Y es que Iv�n Sanz Cid (Valladolid, 1978), el CEO de Dehesa de los Can�nigos que este domingo 5 de julio perd�a la vida junto a su mujer Irene Garijo y dos de sus hijos de 17 y 14 a�os, era uno de esos j�venes bodegueros, apenas ten�a 48 a�os, que ven�an no s�lo a mantener, sino a impulsar a�n m�s a la DO Ribera de Duero.Iv�n Sanz Cid, tal y como se�alan algunos de los bodegueros que le conoc�an y compart�an con �l su pasi�n por el vino y las bodegas, era el perfecto 'alter ego' de su padre Luis Sanz, que fallec�a hace poco m�s de un a�o, y hab�a sabido impulsar la bodega familiar de Pesquera de Duero y lanzarla al exterior, al mercado internacional, seg�n recoge 'Diario de Valladolid'."Supo recoger a la perfecci�n el testigo de su padre", asegura a este peri�dico uno de esos bodegueros, que hoy dice sentirse roto y destrozado por el dolor. Iv�n Sanz Cid, ingeniero t�cnico agr�cola por la UVA y m�ster MBA en la Escuela de Negocios de Salamanca, quer�a ir m�s all�. Quer�a hacer brillar en el exterior y sacar el valor oculto de su bodega Dehesa de los Can�nigos y de sus vinos.Luis Sanz e Iv�n Sanz Cid, padre e hijo, en una imagen de archivo en Dehesa de los Can�nigos.DEHESA DE LOS CAN�NIGOSPara ello, desde que asumiera la direcci�n de la bodega familiar hace unos cinco a�os, Iv�n Sanz Cid formaba un "t�ndem perfecto" junto a su hermana Bel�n Sanz Cid, la en�loga, en Dehesa de los Can�nigos. Una t�ndem con el que juntos hab�an conseguir reforzar y ampliar la bodega, ponen en valor y potenciar el enoturismo y, sobre todo, hacer que sus vinos, que se exportan ya a m�s de veinte pa�ses, se conviertan, por derecho propio, en imprescindibles en el mercado internacional.Ambos, Iv�n y Bel�n, Bel�n e Iv�n, hab�an sabido recoger el legado que les hab�a dejado su padre, el fallecido Luis Sanz, y su madre Mar�a Luz Cid en la bodega y la hab�an proyectado y desarrollado como marca en el mercado internacional.Pero Iv�n Sanz Cid era mucho m�s que un bodeguero. Iv�n Sanz Cid "se hac�a querer", seg�n se�alan a este peri�dico varios bodegueros. "Ten�a ganas de agradar siempre. Era una persona muy din�mica", aseguran, a la vez que ponen en valor su "compromiso y responsabilidad". Esa que le hac�a trabajar m�s y m�s para "no fallar" el compromiso que hab�a heredado de su padre, el de "sacar la bodega adelante". Y a fe que lo estaba consiguiendo, junto a su hermana Bel�n.Dehesa de los Can�nigos, y con ella toda la Ribera de Duero y el mundo del vino de Castilla y Le�n, del conjunto del pa�s y a nivel internacional, lloran hoy la muerte de uno de los suyos y la de su mujer y sus dos hijos. Las bodegas y el mundo del vino dicen adi�s con el coraz�n encogido a un hombre "aut�ntico, de verdad, sin artificios, ni dobleces".











