La Generalitat desarrollará una nube pública soberana, una infraestructura de almacenamiento de datos con mucha seguridad que estará conectada al resto de infraestructuras de conectividad públicas del país. Operada dentro del marco regulador europeo, debe permitir albergar inicialmente el 40% de los servicios y datos de la administración catalana, con una ampliación progresiva según las necesidades. El ejecutivo ha licitado este martes el contrato para desplegar la infraestructura, valorado en unos 481 millones de euros durante los primeros ocho años. La adjudicación está prevista para el cuarto trimestre de este año, el servicio entrará en funcionamiento durante el segundo semestre de 2027 y debería estar plenamente operativo en el tercer trimestre del próximo año.
Actualmente, los servicios de la administración catalana están almacenados en un 80% en una nube privada y en un 20% en una nube pública, es decir, en una infraestructura ofrecida por proveedores externos a varios usuarios.
La hoja de ruta de la Generalitat apuesta por cambiar esta distribución y avanzar hacia un modelo híbrido que quiere concentrar el 40% de los datos en la nube soberana, el 30% al público y el 30% restante al privado.







